martes, 6 de mayo de 2014

Galletas al Mallo Firé

Vía: Galletas al Mallo Firé
Zona: Riglos
Longitud: 265 m
Orientación: Este
Grado: 6b (V+/Ae)
Equipamiento: equipada con bolts y puentes de roca. Reuniones rapelables. 
Material: 12 cintas express, juego de aliens y friends medianos, fisureros y estribo opcional
Aproximación: 20 minutos esde el parking 
Fecha: 27.04.2014


La vía Galletas al Mallo Firé posee todos los atributos de una clásica. Se trata de una ruta de dificultad moderada y variada en el tipo de escalada, con placas, diedros y chimeneas. Fue abierta por Rabadà y Montaner en el año 1959, en este espléndido mallo que es el Fire, símbolo de la dificultad de toda una época, que con su espléndido espolón Sur, la Rabadá-Navarro, fue la ruta más difícil de la península durante muchos años.
 La vía supera la cara E del mallo buscando las debilidades de la pared y se dirige directamente hacia la gran chimenea que separa las puntas Mallafré y No Importa. La roca es al principio bastante buena, pero conforme ganamos metros, ya en la chimenea, hay piedras inestables y si tenemos gente debajo la diana está asegurada. Los mejores largos son el 3, una placa en travesía, el 4, con un fuerte desplome al final, y el 7, una chimenea con una salida de la reunión apoteósica.



En esta mi segunda visita a Riglos repito con mi compañero de andanzas Juan "sin miedo", y se suma nuestra amiga Moira, "la araña" de Buenos Aires. 
Después de bajarnos el sábado de la vía por la lluvia, lo intentamos de nuevo el domingo. La meteo pinta mejor, y en nuestra breve aproximación, divisamos enseguida el Fire. Llegamos a pie de vía, marcado con el nombre 'Galletas', y delante nuestro encontramos tres cordadas francesas, todas del mismo grupo. 



El primer largo es fácil, en IV, luego nos saltamos una R, travesía de III, nos saltamos otra R, y remontamos un pequeño diedro delicado. Son unos 45 m.


 

El segundo es muy bonito y bien equipado. Se superan dos panzas, luego placa fácil, nos pasamos una R opcional y acometemos el desplome en libre de 6b o en A0e o Ae al gusto.


 



El tercer largo también está bien equipado y es una espléndida placa de V/V+ que sube en diagonal.

Moira inciando la placa



El cuarto largo se inicia en travesía a izquierda, protegida con un puente de roca. Luego semiequipado en placa de IV+, y un breve paso curioso protegido también con un puente de roca. Nosotros montamos la R previa por confusión.




Impresionante vista del Mallo Pisón
desde la R4
El quinto largo se inicia en diedro, y luego un pequeño desplome protegido con un un bolt y un pitón. Sigue en diedro con puentes de roca y a proteger con friends medianos.


El sexto largo combina diedro y chimenea.Hay algún puente de roca y se ha de proteger con friends.




El séptimo largo es realmente espectacular. Se sube en chimenea para entrar en un agujero delimitado por una piedra empotrada, del que cuelga un cordino. Lo que sigue es una fantástica y perfecta chimenea de IV+, protegida cada muchos metros por un  puente de roca. Proteger con friends es  difícil y es mejor tirar para arriba, siempre más bien lejos de la parte estrecha.





El octavo largo ya es un trámite para llegar a montar nuestra R en el árbol.
Buena clásica con mis dos amigos Juan y  Moira.



El descenso lo realizamos siguiendo un sendero marcado, luego un destrepe delicado por una canal, y encontramos el primer rápel, de unos 20 m. Seguimos recto el sendero, y tras unos zigzags vemos el segundo rápel, de unos 30 m, en una sabina. Ya solo nos queda caminar en dirección Este a buscar nuestro camino de ida.

Un abrazo a tod@s,
    Jose