Zona: Riglos
Longitud: 180 m, 6-7 largos
Dificultad: 6a
Exposición: S2
Orientación: Sur
Primera ascensión: Ursi Abajo y Jesús Ibarzo, 1965
Tipo de roca: Conglomerado
Equipamiento: Equipada con bolts; reuniones rapelables
Material recomendado: 10 cintas express y cuerda de 70 m, o dos de 60 m, para los rápeles
Aproximación: 10 minutos desde el parking
Descenso: Desde la cima, hacia la derecha siguiendo un cable metálico hasta el inicio de los rápeles del Mallo Pisón
Fecha actividad: 26.04.2014
Cordada: Jose Bermudo, Juan Lazo y Moira Pereyra
| Croquis de la vía |
El entorno
Los Mallos de Riglos se alzan junto al pueblo de Riglos, en el Prepirineo de Huesca, a unos 45 km al noroeste de la capital. Son enormes agujas y paredes de conglomerado del Mioceno, formadas por cantos rodados, arena y cemento de carbonatos que la erosión, sobre todo fluvial, ha esculpido en paredes verticales y chimeneas. Con unos 275 m de altura en su cara mayor, son uno de los grandes templos de la escalada en roca de la península.
El Mallo Pisón fue ascendido por primera vez en 1946 por Jorge Pañella, y la Serón-Millán, abierta en 1957, es una de sus vías clásicas. Su cima solo se alcanza escalando alguna de sus vías, y la más fácil y recomendada es precisamente el Espolón Adamelo. Esta se encuentra en el macizo situado a la derecha del Pisón, siguiendo el filo del espolón, de modo que se puede ver como un buen aperitivo antes de otras vías mayores de Riglos.
La roca es de buen canto y la escalada, soleada y de orientación sur. La vía se complementa con los tres largos que llevan a la cima del Pisón, pero también permite abandonar por los rápeles equipados con cables.
La vía
Es una de las vías más fáciles de los Mallos: una línea muy elegante por el filo del espolón, perfectamente equipada sin estar sobrada de seguros. El grado máximo está en un par de pasos de V+ y otro que bien puede ser de 6a. El recorrido puede complementarse con la cima del Pisón en tres largos más.
Ojo: la vía empieza más bien por el centro del espolón, aunque va serpenteando, y otra vía algo más a la derecha puede llevar a confusión.
Primera ascensión
Abierta en agosto de 1965 por Ursi Abajo y Jesús Ibarzo, según Mountain Project; hoy está reequipada con bolts.
Aproximación
Se aparca en el parking de Riglos y se llega al pie de la vía en unos 10 minutos.
Descenso
Desde la cima del espolón se continúa hacia la derecha siguiendo un cable metálico hasta el inicio de los rápeles del Mallo Pisón, equipados con reuniones atornilladas. Conviene llevar cuerda de 70 m, o dos de 60 m.
Los Mallos de Riglos se alzan junto al pueblo de Riglos, en el Prepirineo de Huesca, a unos 45 km al noroeste de la capital. Son enormes agujas y paredes de conglomerado del Mioceno, formadas por cantos rodados, arena y cemento de carbonatos que la erosión, sobre todo fluvial, ha esculpido en paredes verticales y chimeneas. Con unos 275 m de altura en su cara mayor, son uno de los grandes templos de la escalada en roca de la península.
El Mallo Pisón fue ascendido por primera vez en 1946 por Jorge Pañella, y la Serón-Millán, abierta en 1957, es una de sus vías clásicas. Su cima solo se alcanza escalando alguna de sus vías, y la más fácil y recomendada es precisamente el Espolón Adamelo. Esta se encuentra en el macizo situado a la derecha del Pisón, siguiendo el filo del espolón, de modo que se puede ver como un buen aperitivo antes de otras vías mayores de Riglos.
La roca es de buen canto y la escalada, soleada y de orientación sur. La vía se complementa con los tres largos que llevan a la cima del Pisón, pero también permite abandonar por los rápeles equipados con cables.
La vía
Es una de las vías más fáciles de los Mallos: una línea muy elegante por el filo del espolón, perfectamente equipada sin estar sobrada de seguros. El grado máximo está en un par de pasos de V+ y otro que bien puede ser de 6a. El recorrido puede complementarse con la cima del Pisón en tres largos más.
Ojo: la vía empieza más bien por el centro del espolón, aunque va serpenteando, y otra vía algo más a la derecha puede llevar a confusión.
Primera ascensión
Abierta en agosto de 1965 por Ursi Abajo y Jesús Ibarzo, según Mountain Project; hoy está reequipada con bolts.
Aproximación
Se aparca en el parking de Riglos y se llega al pie de la vía en unos 10 minutos.
Descenso
Desde la cima del espolón se continúa hacia la derecha siguiendo un cable metálico hasta el inicio de los rápeles del Mallo Pisón, equipados con reuniones atornilladas. Conviene llevar cuerda de 70 m, o dos de 60 m.
En esta mi segunda visita a Riglos repito con mi compañero de andanzas Juan "sin miedo", y se suma nuestra amiga Moira.
La idea era este sábado hacer la Galletas al Firé, pero nos bajamos por lluvia, y ya por la tarde, con la meteo algo mejor, nos metemos en el espolón Adamelo.
La vía empieza más bien por el centro del espolón, aunque va serpenteando y otra vía algo más a la derecha nos puede llevar a confusión.
Adjunto una reseña muy buena que he encontrado, y fotos con alguna anotación adicional.
L1: entramos más bien por la izquierda, y luego con tendencia a la derecha, a buscar el primer bolt, situado en el primer resalte importante, a unos 8 m. Luego por placa agradecida de buen canto.
La idea era este sábado hacer la Galletas al Firé, pero nos bajamos por lluvia, y ya por la tarde, con la meteo algo mejor, nos metemos en el espolón Adamelo.
La vía empieza más bien por el centro del espolón, aunque va serpenteando y otra vía algo más a la derecha nos puede llevar a confusión.
Adjunto una reseña muy buena que he encontrado, y fotos con alguna anotación adicional.
L1: entramos más bien por la izquierda, y luego con tendencia a la derecha, a buscar el primer bolt, situado en el primer resalte importante, a unos 8 m. Luego por placa agradecida de buen canto.
L2: al salir por la derecha nos encontramos con una panza que está entre el V+ y el 6a. A continuación otra más difícil, de 6a, la Panza del Pijo. Luego fácil.
L3: largo fácil de IV+ que progresa por la derecha del espolón.
L4: salimos a izquierda para buscar un pequeño desplome, la Panza del Cabrón, de 6a. Salimos ya en IV+ con algún seguro alejado. Cuando llego a la R, comienzan a caer finas gotas de lluvia.
L5: aquí nos empezó el festival. Llegan mis compañeros a la R y ya aprieta la lluvia. Decido tirar para arriba. El largo es de IV+, pero la roca está empapada, y los seguros se alejan. Subo con cuidado, y me tengo que desviar fuera de la vía para buscar terreno menos vertical, pero sin seguros. Al fin llego a la R.
L6: empapados yo, mis compañeros, y la roca, salgo con cuidado. Imposible evitar un tramo de IV, vertical, descompuesto y expuesto. Con sumo cuidado lo dejo atrás y ya fácil monto R al final a la derecha.
La foto es inevitable.
Con optimismo y mayor actitud emprendemos la bajada por los rápeles del Mallo Pisón, a los cuales accedemos siguiendo unos cables.
Un abrazo a tod@s,
Jose



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