lunes, 4 de julio de 2016

Crestas Frondiellas y Costerillou

Zona: Pirineos Balaitús
Dificultad: AD-(III) y D+(V)
Material: 7 cintas, aliens, friends hasta el 1#, piolet y crampones, cuerda de 40 m
Fecha actividad: 4-5 junio 2016

Recientemente, el fin de semana del 4 y 5 de julio, en salida guiada del club, realizamos la ascensión de dos crestas en la zona de Panticosa, la de Frondiellas y la Costerillou al Balaitús. Ésta última ya la había escalado con Rubén y Gerard años atrás, pero ante la propuesta de Josep de combinarla con la primera y hacer un vivac intermedio, me apunto rápidamente. Somos cinco en total: Josep, mi hermano Alberto, Rafa, David y el que escribe. Después de tomar Tàrrega como punto de encuentro a las 7:45, nos dirigimos hacia Sallent de Gállego.


Tarde pero decididos nos ponemos a caminar hacia los lagos de Arriel, ya pasadas las 15:00, con la intención de hacer la cresta de Frondiellas y bajar a dormir a algún punto cercano a la brecha Latour. Algo después de empezar nos equivocamos de desvío y perdemos una hora, la que nos lleva bajar otra vez al al camino de Respomuso y tomar el camino correcto. 


Avanzamos sin prisa pero sin pausa, y al cabo de dos horas y media llegamos al primer lago, como el resto de sus hermanos, prácticamente helado. La nieve ya se hace presente de forma continua a partir de este punto.



Después de bordear los lagos encaramos la fuerte pendiente en dirección a la cresta de Frondiellas. Es el momento de ponerse los crampones. También sacamos las cuerdas. Josep se encuerda con Rafa y David, y yo con mi hermano. Esta disposición no la abandonaremos prácticamente en todo el fin de semana.


Las horas pasan y el día se nos echa encima. Finalmente, hacia las 20:45, exhaustos, llegamos a un colladito de la cresta, a más de  3.000 m. No hay tiempo que perder, y después de coronar uno de los picos que están a pocos metros, improvisamos un vivac en la suave pendiente del collado.





Con la ayuda de los piolets cavamos una bañera para acoger a los cinco integrantes del equipo. En poco más de media hora tenemos listo nuestro hotel "mil estrellas", y antes de que anochezca definitivamente, preparamos agua caliente para nuestros liofilizados. A pesar de una meteo dudosa, el día ha sido relativamente bueno, y mañana la predicción es mejor. Mientras nos removemos en los sacos de dormir, imagino que el gigante volcánico Midi d'Ossau nos da las buenas noches.



A las 5:45 h toca diana. La noche me ha sido incómoda, pues constantemente mi aislante se deslizaba por un suelo ya helado hacia uno de los lados, y la superficie que quedó era algo irregular. Los crampones, que dejé sobre la nieve por la noche, están ahora helados, y tengo que sacarlos a golpe de piolet.  Después de un rápido y templado desayuno nos ponemos en marcha. Completamos la cresta rápidamente, ascendiendo finalmente la aguja Cadier. 




Ahora emprendemos la bajada de los Frondiellas, buscando algún acceso rápido a la cresta de Costerillou. Observamos mucha gente ascendiendo al Balaitús por la brecha Latour. 




Dado que vamos justos de tiempo, pues hay que volver a Barcelona ese mismo domingo, la idea es empezar la cresta por el collado que da directamente a la Aguja Ussel. Así que emprendemos ruta hacia un corredor que nos lleva directamente al colladito. Un pequeño resalte rocoso nos lleva a una R de un pitón, desde donde podemos proseguir por el corredor. La nieve está muy dura, y a mitad de corredor unimos las dos cordadas temporalmente para hacer más segura la progresión y aprovechar así más los seguros. Por fin llegamos a la cresta. 


Ahora empieza la guinda del fin de semana. Nos quitamos los crampones, comemos, bebemos y preparamos el material. Después de una trepada de III alcanzamos rápidamente la cumbre de la aguja Ussel.




Ahora siguen unos destrepes delicados. La arista se pone muy afilada, con un destrepe realmente delicado. Ya cerca vemos la Torre de Costerillou. 






Encaramos la escalada de la torre en dos largos. El primero, con una parte inicial de chimenea, y una final en placa. Comparado con la primera vez, ahora cansado, con mochilón y botas de alta montaña, me parece mucho más difícil, y aprovecho para solventar el paso clave agarrándome a la cinta que ha dejado puesta Josep poco después de la R intermedia. En otro largo más llegamos a la cima de la Torre. Ya tenemos otro 3000 !...




Lo que queda es más fácil, y después de un rápel de 20 m y un trozo de cresta, llegamos por fin a la cima del Balaitús. 



Es muy tarde, estamos muy cansados y todavía queda mucho para llegar al coche. El plan era y es bajar por la Gran Diagonal. No tiene nada que ver con la última vez que bajé por aquí, en pleno verano. Ahora está todo nevado y además sin traza. Comenzamos a descender, con cuidado, pues los primeros metros son muy empinados. Bajamos con muchísima precaución, pues un rebalón en alguna de las cordadas puede acabar en catástrofe, dado que la nieve está ahora muy blanda y la autodetención es casi imposible, y bajaríamos más de 500 m por el corredor hasta su base. 


Finalmente llegamos a terreno más seguro y nos quitamos los crampones. La bajada ahora es rápida y alcanzamos los lagos en un momento. A las 21:00 h por fin llegamos al coche. Ha sido un fin de semana duro pero muy bien aprovechado, con un gran equipo, donde mi hermano y yo éramos los más jóvenes !...

Un abrazo a tod@s,

    Jose