Zona: Montserrat (Agulles)
Longitud: 90 m
Dificultad: D (IV+)
Exposición: S2
Orientación: Sur
Primera ascensión: Joan Cerdà, Jordi Riera y Eduard Auqué, en noviembre de 1957
Tipo de roca: Conglomerado
Equipamiento: Equipada con parabolts y espits
Material recomendado: 5 cintas exprés
Aproximación: 1 hora desde Can Maçana
Descenso: En rápel: uno de 50 m por la vertiente este o dos por la propia vía (45 y 35 m)
Fecha actividad: 26.10.2013
Cordada: Montse Mir y Jose Bermudo
El entorno
L'Agulla de l'Arbret se levanta en el corazón de la región de Agulles, por encima del refugio Vicenç Barbé y junto a las Bessones.
La vía
Tres largos por el espolón sur de la aguja, en roca excelente y sin pasar del IV+. Los seguros están espaciados y algo oxidados, así que cuesta verlos y hay que ir atento al itinerario.
Primera ascensión
La abrieron Joan Cerdà, Jordi Riera y Eduard Auqué en noviembre de 1957.
Aproximación y descenso
Desde Can Maçana se sube al refugio Vicenç Barbé (45 minutos) y se sigue hacia el norte, con marcas rojas, hasta el hombro entre la Bessona y l'Agulla de l'Arbret.
El descenso habitual es un rápel de 50 m por la vertiente este. Nosotros bajamos por la vía, con dos rápeles de 45 y 35 m.
L'Agulla de l'Arbret se levanta en el corazón de la región de Agulles, por encima del refugio Vicenç Barbé y junto a las Bessones.
La vía
Tres largos por el espolón sur de la aguja, en roca excelente y sin pasar del IV+. Los seguros están espaciados y algo oxidados, así que cuesta verlos y hay que ir atento al itinerario.
Primera ascensión
La abrieron Joan Cerdà, Jordi Riera y Eduard Auqué en noviembre de 1957.
Aproximación y descenso
Desde Can Maçana se sube al refugio Vicenç Barbé (45 minutos) y se sigue hacia el norte, con marcas rojas, hasta el hombro entre la Bessona y l'Agulla de l'Arbret.
El descenso habitual es un rápel de 50 m por la vertiente este. Nosotros bajamos por la vía, con dos rápeles de 45 y 35 m.
Crónica de la actividad
La Cerdà-Riera es una vía que tenía entre ceja y ceja hacía ya demasiado tiempo, pues todo el mundo me había hablado muy bien de ella, y siendo una escalada histórica del año 1957, no me la podía perder. Dado que además su grado no es elevado, invito a Montse, también del club Cordada, para que se estrene en vía larga.
Y la verdad es que no defrauda. L'Agulla de l'Arbret está situada en pleno corazón de la región de Agulles, en un entorno mágico. Con una roca excelente, la vía transcurre por su precioso espolón en la cara sur, sin pasar nunca del IV+. Los seguros, entre parabolts y espits, están lo suficientemente distanciados como para que estemos atentos en la búsqueda del itinerario. Además, dado que tienen algo de óxido, es difícil a veces encontrarlos.
Para llegar a pie de vía, salimos de Can Massana hasta llegar al refugio Vicenç Barbé en unos 45 minutos. Desde aquí tomamos un sendero en dirección a las Bessones siguiendo siempre marcas rojas en dirección Norte. Pasamos por la derecha de las Bessones, remontamos la canal por el sendero, y hacia la izquierda llegamos al hombro entre la Bessona y l'Agulla donde empieza nuestra vía.
Tras un rato de explicaciones a Montse sobre protocolos de comunicación en vía larga, comienzo a escalar, bastante tranquilo de cómo está afrontando el día mi compañera de cordada.
La Cerdà-Riera es una vía que tenía entre ceja y ceja hacía ya demasiado tiempo, pues todo el mundo me había hablado muy bien de ella, y siendo una escalada histórica del año 1957, no me la podía perder. Dado que además su grado no es elevado, invito a Montse, también del club Cordada, para que se estrene en vía larga.
Y la verdad es que no defrauda. L'Agulla de l'Arbret está situada en pleno corazón de la región de Agulles, en un entorno mágico. Con una roca excelente, la vía transcurre por su precioso espolón en la cara sur, sin pasar nunca del IV+. Los seguros, entre parabolts y espits, están lo suficientemente distanciados como para que estemos atentos en la búsqueda del itinerario. Además, dado que tienen algo de óxido, es difícil a veces encontrarlos.
Para llegar a pie de vía, salimos de Can Massana hasta llegar al refugio Vicenç Barbé en unos 45 minutos. Desde aquí tomamos un sendero en dirección a las Bessones siguiendo siempre marcas rojas en dirección Norte. Pasamos por la derecha de las Bessones, remontamos la canal por el sendero, y hacia la izquierda llegamos al hombro entre la Bessona y l'Agulla donde empieza nuestra vía.
Tras un rato de explicaciones a Montse sobre protocolos de comunicación en vía larga, comienzo a escalar, bastante tranquilo de cómo está afrontando el día mi compañera de cordada.
El primer largo es una agradable placa sobre buen canto. En total encontramos cinco bolts, bastante espaciados, que cuesta ver. En algún tramo llegamos al IV+, y al cabo de unos 40 m llegamos a dos reuniones, una de ellas, la de la izquierda, en una bauma, que es la nuestra, rapelable. Al poco sube mi compañera. Creo que está disfrutando. Entre esto, el paisaje de las Bessones enfrente y el bosque multicolor que se pinta en mi retina, pienso que no puedo pedir nada más.
Después de pasar las cuerdas, emprendo el segundo largo, hacia la izquierda, a buscar un espit. Aquí los seguros están algo más espaciados, pero la tónica de la escalada es la misma, sencillez, sentir la fluidez del movimiento, la roca caliente en las manos... Al cabo de 25 m monto R, también rapelable. Llega mi compañera. Le comento que mire el paisaje, pero no hace falta ningún comentario.
El tercer largo es puro trámite, y encontramos un espit y una R intermedia, antes de llegar a la R3, situada al lado de una sabina.
Hacemos cima. Estoy muy contento. ¡Mi primera arista Brucs, y la primera vía larga de Montse!...
Voy a buscar la instalación de rápel, situada más arriba a la derecha, que un solo rápel nos debería dejar en el suelo. Unos grandes bloques que parecen inestables cuelgan a un solo metro de la R. Una cordada también mixta que llega nos comenta que es poco recomendable bajar por ahí, porque un desprendimiento reciente hace peligrosa la bajada. Esto nos confirma que bajaremos por la línea de subida. Un rápel de 45 m nos deja en la R1, y otro de 35 ya en el suelo.
Gracias, Montse, por hacer cordada conmigo.
Gracias, Montse, por hacer cordada conmigo.
Un abrazo a tod@s,
Jose
Jose








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