lunes, 21 de julio de 2014

Pilar Sur a la Dent d'Orlu

Zona: Pirineos Ariege
Longitud: 1.640 m (1.270 m escalada + 370 m jardines)
Orientación: Sur
Grado: 6a+(V+) 
Equipamiento: totalmente equipada con bolts
Material: 10 cintas expres, algún friend para la cresta
Aproximación: 45 m 
Descenso: 3 horas o más
Fecha: 19.07.2014

El pilar Sur debe ser una de las vías más largas del Pirineo. Sus 34 largos de gneis exigen moverse con rapidez, tanto en la escalada como en las maniobras. A pesar de ser inevitablemente discontinua, posee largos de gran belleza, sobre todo los V+ y 6a. Encontré la vía en exceso equipada, pues muchas fisuras estaban desaprovechadas, lo que para mi impide que sea un "viote". Aún así, la magnitud del recorrido, la belleza del paisaje del Ariège, y un elevado compromiso en caso de retirada la hacen suficientemente interesante, y hacen también más digestivo el largo e incómodo descenso de más de tres horas. Adjunto el impecable croquis de Luichy, con alguna anotación personal. 


Mi compañero de viaje es mi hermano Alberto, con quien ya escalé otra vía en la cara Sur hará un par de años, la Josephine, bastante más fácil que la que tenemos delante. Como la actividad es larga, salimos el viernes por la tarde hacia Ax-les-Thermes y luego a Orlu, donde dormimos en la gîte, algo cara, unos 20 € por persona. El despertador suena pronto, a las 5:15 h, y vemos con decepción que ha caído una tormenta durante la noche. Aún así, esperamos que seque y empezamos el camino de subida a las 6:30. Éste se inicia algo antes del primer "passage canadien", a unos 10 minutos en coche partiendo de Orlu, y hay un hito evidente. 


Llevamos dos cuerdas de 50 m en vez de una simple de 40 m, porque queremos tener la posibilidad de bajar si está muy mojado. También un minijuego de friends para la cresta final, doce cintas exprés, y...litro y medio de agua por persona que nos parecerá irrisorio. 


La subida es dura, pero está perfectamente marcada con marcas rojas. Al cabo de media hora llegamos a una bifurcación, donde tomamos el camino de la derecha, y después de 15 minutos más llegamos a un rellano. Nuestra vía se inicia en un diedro y los parabolts son visibles. Afortunadamente la roca está seca y a las 7:30 empiezo a escalar.

El primer largo es sin duda el más duro, y cuesta entrarle estando frío. Es V+ mantenido y unos pasos 6a/6a+, pero que no son muy obligados. La roca de gneis es excelente y la vía ya solo empezar promete.

 
A continuación vienen tres largos de V+ y cuatro de V,  todos perfectamente protegidos, intercalados por un jardín. La temperatura al principio es suave, pero fuertes rachas de viento me obligan a agarrarme a la pared. 

 

 Después de otro jardín, se nos presenta el segundo largo de 6a. Es un bonito diedro, que continua en placa muy vertical y atlética, para acabar con unos pasos de fisura bastante obligados. Uno de los mejores largos de la vía. 

 

Ahora viene un largo fácil de V y una placa finísima de 6a+, que consigo encadenar. Llevamos ya 12 largos y 5 horas de escalada. El calor aprieta y el agua se va consumiendo, pero el entorno es fantástico. Las terrazas que nos encontramos están repletas de rododendros y otras plantas de flores diversas. 



Lo que sigue ahora es una larga trepada de unos 200 m, con tendencia a la izquierda, entre el II y el III, y que hacemos al ensamble, hasta llegar a un gran pino. 


Pino que marca la continuación de la vía

A la derecha del mismo empieza el largo 14, una espléndida placa fisurada de V+ con canto pequeño.

 

Luego otro largo de V+ y otro de 6a de placa muy fina en adherencia.



Los siguientes dos largos son de IV pero hay tanto rozamiento que decidimos no empalmar. 



Ya casi no me queda agua y los pies me rabian de dolor después de tantos metros con los gatos. Así que decido seguir escalando con las zapatillas, y escalamos los siguientes 4 largos al ensamble, con tres largos de IV y uno de V, saltándome parabolts para que me llegue el material. Queremos acabar cuanto antes, pues tenemos la garganta reseca y empiezo a soñar con vasos de limonada y cubitos flotando.

 
Acabando el ensamble

Tenemos ahora el largo 25 delante nuestro, el que nos da acceso a la Main, un gran gendarme en forma de mano y que está separado de la Dent por la Taillante, una arista afilada. Me pongo otra vez los pies de gato. El largo no tiene desperdicio, roca perfecta, en grado mantenido de V+/6a por un estético espolón, con ambiente...Es la guinda perfecta para la vía.



Pero la fiesta no ha acabado. Después de volver a calzarme las zapatillas, que ya no abandono, hacemos al ensamble los dos largos que nos llevan al inicio de la Taillante. Optamos por descender por la variante de IV, en vez de rapelar desde la Main, para ahorrar tiempo.
Llegando a la cima de la Main
  

 Seguimos al ensamble, caminando por un filo imposible, con más de 500 m a cada lado. La sensación de vacío es importante.

 
La Taillante, con la Main al fondo
  Ahora remontamos la canal que nos da acceso a la arista somital. Esta parte es quizás la más delicada, y hacemos uso de los friends. Hemos ganado tiempo con los ensambles y parece que llegaremos al coche de día. Unos 200 m más de arista de III y IV nos llevan a la cima de la Dent d'Orlu, a 2.200 m. 


 
Hemos tardado 10 horas y estamos realmente contentos. Los paisajes del Ariège nos envuelven, y sus densos bosques centenares de metros abajo nos llaman para volver a casa.


Es preciso bajar rápido e hidratarse cuanto antes. Descendemos por la vía normal hasta el collado y giramos a la derecha. Antes de encarar la cara Este, tomamos el sendero a la izquierda hacia la loma. Lo que parece un cómodo descenso se convierte en un subebaja que nos rompe el ritmo, un auténtico rompepiernas. Necesitamos descansar  a menudo. Pienso que si tuviese una bañera llena de agua me la bebería entera.
El perfil del Pilar Sur
 Al cabo de un rato empezamos a descender, pero pronto la maleza nos envuelve y bajamos entre arbustos de ginesta, brezo y otras plantas. De repente, un milagro. Oímos un arroyo. El agua corre limpia y apagamos nuestra sed rabiosa con tragos salvajes. 

Mi hermano Alberto, en la selva de bajada

Seguimos y al cabo de un rato llegamos a un bosque de hayas, y poco más tarde a un camino de bajada que se nos hace interminable. Después de casi tres horas y media de bajada, llegamos al coche pasadas la 21:30, con más de 15 horas de actividad a cuestas. 
Ha sido un largo, pero inolvidable día.

Un abrazo a tod@s,
   Jose