lunes, 22 de julio de 2013

Cervino - Matterhorn por la cresta de Lion

Vía: Cervino - Matterhorn por la cresta de Lion
Zona: Alpes Valais
Altura: 4.478 m
Dificultad: AD+
Material: 8 cintas, friends medianos, semáforo aliens, 1 juego de fisureros, 1 cuerda simple de 40 m, 1 cordino de 40 m para rápel, crampones y piolet.
Fecha: 22.07.2013



El Cervino, o Matterhorn, de 4.478 m, es más que un sueño para cualquier escalador o alpinista. Su silueta vertical y casi perfecta supone todo un desafío para quien quiera escalarlo. Ya hace años, cuando vine de turista, me quedé fascinado y asombrado de como esa montaña podía ser escalada. No extraña pues que para muchos sea la montaña más bonita del planeta, y un símbolo de Suiza.
Por eso cuando Juan Lazo, mi compañero de fatigas y escaladas en los últimos meses, le propuso a Josep Escruela que organizara una salida guiada de Cordada para ascender esta montaña por la cresta de Lion, rápidamente me apunté. Lo mismo hizo mi hermano Alberto y a última hora Gerard Fernández. Lo de última hora es casi literal.
La cresta de Lion es la ruta normal italiana al Cervino, y es algo más difícil que la ruta Hornli Suiza, pues es más vertical, está menos equipada y el grado de los pasos de escalada es superior (numerosos de III y alguno de IV). Además, está orientada de tal forma que hay más nieve que en la ruta suiza. Aun así, todas las rutas son de cierto compromiso y solo deben emprenderse con la preparación adecuada y una meteorología benigna. Adjunto el croquis de Joan Jover:



El plan diseñado por nuestro amigo, maestro y guía Josep es el siguiente: subir el mismo día del viaje a dormir al vivac Cesare Volante, a 3.800  m. Al día siguiente emprender la escalada al Roccia Nera, de 4.075 m, por la arista SE (350 m, D+, V), con el objetivo de aclimatar  y poner a prueba la solidez del equipo en una vía de cierto compromiso. Además, empezaremos a funcionar con la estructura de cordadas que diseñamos en la preparación previa: una primera cordada liderada por Josep, con Gerard y mi hermano Alberto encordados detrás; una segunda cordada semiautónoma compuesta por Juan y yo, que intentará seguir de cerca a la primera, y si llegase el caso, recibir ayuda de Josep en función de los problemas que pudieran surgir. El mismo día de la escalada ya descender al refugio Teodule, en la vertiente italiana, a 3.300 m. Al siguiente subir al refugio Carrel, ya en la cresta del Lion, y atacar al siguiente el Cervino para descender después por la ruta Hornli. Todo ello requiere ir 4 o 5 días con lo puesto y llevar lo mínimo imprescindible. A última hora además decidimos subir sin saco de dormir, confiando que los vivacs estarán provistos de mantas.



Inicio la crónica en el refugio de Teodule, donde llegamos cansados pero satisfechos de la escalada al Roccia Nera. 
Las sensaciones han sido en general buenas, aunque Gerard ha llegado algo cansado (jeje…). Al llegar al refugio el guarda nos dice que la ruta de Lion está cerrada por abundancia de nieve, y Josep nos comenta que será mejor trazar otro plan, por ejemplo ir al refugio Hornli y aunque no tengamos reserva emprender la ruta suiza a las 10 de la noche y descansar algo en el refugio Solvay, a 4.000 m. Se ven caras de alivio en algunos miembros del equipo (no diré nombres.. ;-) ), más si cabe porque Josep nos dice que nos podemos levantar a las 8:00, pues no hay prisa. Así que nos vamos a dormir, alguno ya más tranquilo. El hachazo viene a las 6:00 de la mañana, al toque de corneta del “sargento” Josep Escruela, comentando que quizás hay que intentar la Lion, y marcar una hora de retorno si no hemos alcanzado la cima. Esto nos pilla a todos semidormidos y con la guardia baja, por lo que asentimos y aceptamos el plan sin discutir.



Después de desayunar y emprender la alpina aproximación al refugio Carrel, a unos 3.800 m en la misma cresta de Lion, Juan y yo comentamos lo sucedido y pensamos que aquí hay gato encerrado. Está claro !…ha sido una táctica de Josep para que los más reacios se fueran a dormir tranquilos, y por la mañana poder convencer fácilmente a todos los miembros del equipo ... “que tío el Josep”, pienso, “se las sabe todas”.
Después de 2 horas de descenso, comenzamos al ascenso al refugio Carrel. Serán unos 1.000 m de subida. El Cervino se yergue imponente delante de nosotros, y después de repostar en el refugio Duque de Abruzzos, iniciamos la trepada hacia el Col de Leone. 




Un rebaño de cabras salvajes nos saluda cercano. Paramos y llenamos los recipientes de agua, con lo que de inmediato el aumento de lastre se deja notar en  nuestras ya pesadas mochila. Pronto surge la nieve, y antes de llegar al collado, nos encordamos los cinco para iniciar una delicada travesía. 





Vemos dos cordadas que bajan desde el collado. No han podido hacer cima porque comentan que las condiciones no son buenas, demasiada nieve y hielo. Pero nosotros seguimos. Una vez en el collado nos organizamos en las dos cordadas previstas, y tras una hora de trepada y alguna maroma para superar algún tramo extraplomado, llegamos al refugio de Carrel a las 15:00 h.





El refugio, aún sin ser guardado, es grande y superacogedor, nada que ver con la lata de sardinas del vivac Rossi (o Cesare Volante). Tiene muchísimas literas con mantas, gas, utensilios de cocina, varias mesas, … Un grupo alemán está ya en el refugio, y más tarde llegan otros grupos de franceses e italianos. Enseguida comemos fuerte y ya a las 18:30 h nos ponemos a dormir. Observo a Josep que pasea por el refugio meditando. Está claro que anda algo preocupado y sospecho que está pensando y planificando las acciones a realizar si algún imprevisto surge. Es que no es poca broma esto del Cervino !.
El despertador suena a las 2:00 de la madrugada, y después de abrir nuestros buches para tragarnos la mayor cantidad posible de hidratos, a las 3:00 salimos las dos cordadas del refugio. 



Hace algo de frío y sólo una cordada nos precede en la noche estrellada, un guía con su cliente. Sólo salir del refugio, vemos al guía subir por una maroma con algo de dificultad. Debe estar calentando, pienso. Al poco se oye reunión, y el cliente intenta subir por la misma maroma asegurado desde arriba. Observamos que resbala, y no puede subir. Lo intenta sin éxito una y otra vez. Al fin, después de casi 20 minutos supera el tramo. Sí que empezamos bien !...El inicio no puede ser más contundente. Ahora va Josep, y cose literalmente el tramo, no sin dificultades, para que Gerard y Alberto no sufran lo mismo que el pobre cliente de antes. Al iniciar Gerard el tramo, lo primero que observo es un bestial resbalón de mi amigo. La roca está totalmente verglaseada, y hemos empezado sin crampones, pero sospecho que Josep lo ha querido así para poder superar el tramos con mayor facilidad gracias a los estribos de fortuna que ha puesto. Después de lo que parece una eternidad, salgo de primero de mi cordada. Afortunadamente Josep ha pedido que no saquen los seguros, y consigo superar el tramo sin muchos problemas. Rápidamente llega mi compañero Juan. Hemos tardado más de 1 hora para hacer 30 metros. Nos quedan más de 600 metros de desnivel !. Pero ahora ya sí nos ponemos los crampones y vamos progresando a largos por un terreno totalmente mixto y de dificultad moderada en plena noche, superando la Gran Torre. 






Este primer tramo voy yo de primero de mi cordada, e intento seguir a mi hermano y a Gerard, que van detrás de Josep. La cantidad de nieve va aumentando, y llegamos a una travesía, el Mauvais Pas, que resulta más fácil de lo que me pensaba. 



A continuación una maroma de 30 m resuelve un muro que de otra forma resultaría muy difícil, pero que te deja con los brazos extenuados. Las horas pasan inexorables pues seguimos yendo a largos, dadas las condiciones de la ruta.




Poco a poco nos aproximamos a la travesía del Pico Tyndall, donde desde el refugio Teodule y a través de fotos me pareció una arista plana y horizontal donde podremos progresar más rápido. Ahora llegamos a una arista de nieve de unos 45º donde avanzamos al ensamble ya con Juan como primero de cuerda de mi cordada, y por fin llegamos a las 9:30 h al Pico Tyndall, a unos 4.200 m. 












Ya vemos la cruz de la cumbre. Parece tan cercana…Pero nada de eso !...Lo que sigue es una fina arista horizontal de nieve con destrepes en mixto que no nos resultan nada fáciles. Además, hace rato que tengo un apretón que resuelvo como puedo en la misma cumbre del Tyndall. Mejor no entrar en detalles. Un corto rápel nos deposita en otro tramo de la arista horizontal y poco a poco vamos avanzando, en algunos tramos casi a caballo. Cuando miro a un lado o a otro, veo unos abismos que mejor no pensar demasiado si te caes. Debe haber al menos 1.000 m. 








Al final llegamos al final de la travesía, hacia las 11:45. El tiempo ha empeorado, y aprovecho para ponerme el pasamontañas porque hace rato que estoy helado, y ya pronto entro en calor.
Siguen una serie de tramos verticales, donde en los más difíciles siempre hay una buena protección. 






En uno de ellos, Juan me pide que le releve, y progreso sin dificultades, hasta que me encuentro con un muro muy vertical. Hace un rato que hemos perdido a la cordada de Josep, pero de repente veo a mi hermano más arriba que me dice: “Josep me ha dicho que te comente lo siguiente. Para subir esto tienes que usar el piolet traccionando en la roca que tienes encima. Luego ya es más fácil. Tienes un parabolt más arriba. Venga hasta luego”. Ummm, a ver, esto no parece fácil. Pongo un friend abajo y trato de subir. Los pies son buenos, pero no hay manos y es totalmente vertical !.Veo la roca. Si pudiese llegar con las manos, pero no hay manera. Hay que traccionar con dry-tooling y no es precisamente mi especialidad. Pero no hay más remedio ¡…Subo y enseguida me agarro a la roca con las manos. Veo el bolt como mínimo 5 metros más arriba y de hecho es la Reunión !.. Pongo otro friend y llego al seguro.  A Juan el paso le parece más fácil. 





Ahora vienen otros tramos con maromas y alcanzamos a la cordada de Josep, Gerard y Alberto. Pronto llegamos a la escalera Jordan, que tiene una maroma al lado y los escalones son de madera. Observamos a Josep como resuelve el largo con elegancia, y gastando la menor energía posible. Cuando me toca a mí no lo encuentro difícil y veo más problemas en los metros que siguen. 





 Pensamos que es el final de las dificultades pero no es así. Aún quedan 2 largos que nos exigen todo el esfuerzo. Al final llegamos a la arista somital y Juan y yo oímos a Josep pedir la pose de foto para Gerard y Alberto. 




Cuando nos asomamos vemos la mítica cruz de la cima del Cervino, y a nuestros 3 compañeros de aventura abrazados a la misma. Son las 16:00 h. Hemos tardado 13 horas en hacer cima !, pero la sensación es fantástica, caminando por el filo, pues más que una cima es una arista superafilada que une dos cimas, la italiana y la francesa. Juan y yo nos hacemos una autofoto en la cruz, pero la cordada de Josep ya está bajando por la arista Hornli y no hay tiempo que perder.




Comenzamos destrepando con encordamiento bien corto, pero al cabo de un rato el terreno se pone más inclinado y procedemos a realzar rápeles. Es una técnica más segura, pero demanda más tiempo y el reloj sigue corriendo. Llegar al refugio Hornli queda descartado y nuestro único objetivo es alcanzar el Solvay, el refugio de emergencia situado en plena arista Hornli, y que tiene 6 plazas para dormir. 



Después de rapelar las maromas superiores de la ruta suiza, llegamos a un terreno más rocoso, que descendemos con destrepes. Poco a poco vamos perdiendo metros. Juan y yo pasamos en cabeza, y vamos montando algún rápel que nuestros compañeros aprovechan. Ya se está haciendo de noche y el tiempo empeora, pues unas nubes negras empiezan a pasar por encima nuestro. Monto un rápel para llegar a una zona después de la cual debería estar el Solvay, pero no veo nada. Bajan mis compañeros hasta donde estoy y avanzan unos metros más. Me quedo solo arriba de pie. Josep enciende el GPS que revela que el refugio está a menos de 50 metros. De repente, oigo un estruendo súbito y veo un fogonazo circular y blanco donde están mis cuatro compañeros. Qué ha pasado ¿??...Veo a Josep con cara de susto y sorpresa. Un rayo ha caído y les ha pasado por encima. Seguramente ha caído por la cima y ha bajado por la arista, ya con menor intensidad, atravesando el cuerpo de mis amigos. Comentan que han notado como una descarga eléctrica unos en el brazo, otros en el pecho. Increíblemente, estando a unos 10 metros, yo no he notado nada; será porque ellos estaban con las manos en la roca y yo estaba en pie ?. No hay tiempo que perder, rápidamente destrepamos más terreno y después de un último rápel, llegamos por fin al refugio Solvay a las 22:30 h !.
Para cenar solo tenemos 2 sobrecitos de sopa y los restos de la pica pica del día. Menos es nada. 



A las 00:00 estamos durmiendo a pierna suelta, a pesar del frío que reina dentro. A eso de las 5:00 h oigo medio dormido unas voces que vienen de fuera en español comentando el uso del Solvay y la altura. Enseguida siguen hacia arriba. Debe ser un guía español con sus clientes.
Nos levantamos tarde, a las 7:00 h, y cuando Josep se da cuenta nos cae una pequeña bronca. Él no ha puesto el despertador y esperaba que lo pusiésemos antes. Un desayuno consistente en dos sobres de café para cinco personas es nuestro sustento para lo que queda de bajada, unos 700 m. 



Comenzamos a bajar ya con buen humor, pero atentos y concentrados, porque el terreno es delicado hasta el final, con continuos destrepes y algún rápel. 







A las 12:00 llegamos al refugio de Hornli y lo celebramos con unas buenas cervezas y un rosti del lugar. 




Al poco rato, observamos que acaba de llegar de la ruta un equipo del cual algunas de las caras nos resultan familiares. Claro !...es el equipo de Desafío Extremo con Jesús Calleja y su hermano, que han llevado al actor Santi Millán a coronar su primer 4.000, ni más ni menos que el Cervino. 



Después de conversar un rato con ellos y entre bromas, nos despedimos de este lugar maravilloso y emprendemos camino abajo hacia nuevos retos.



Todas las fotos en:

Un abrazo a todos,
    Jose
    www.cordada.org