domingo, 21 de agosto de 2011

Cresta de Antiques al Mont Valier

Vía: Cresta de Antiques al Mont Valier
Zona: Pirineos - Ariege
Altura: 2.838 m
Orientación: Norte
Grado: AD (III+)
Material: cuerda simple de 30 m, algún tascón.
Aproximación: 3 horas
Fecha: 21.08.2011


El Mont Valier es una de las  montañas más emblemáticas del Pirineo. A pesar de su modesta altura, al estar aislado de cualquier macizo y gracias a su esbelta silueta, adquiere un carácter y personalidad que no poseen otras cimas de mayor altura. 
Por si fuera poco, si optamos por la ascensión de su cresta Sur, o Arista de les Antiques, disfrutaremos, tanto en la aproximación como en el ascenso, de unos paisajes difíciles de olvidar.

La cresta en sí no ofrece muchas dificultades, con algún pasaje de III+ puntual. Al final de la cresta, en la parte más sencilla, tendremos que ir con cuidado porque el terreno es expuesto, afilado y difícil de proteger.



Esta actividad la realicé con Toni y Elisa hace ya unos 4 años, pero tengo tan buenos recuerdos que he decidido hacer esta piada por si alguien quiere tener más información y decide realizarla.

Después de pasar por Viella, nos dirigimos hacia Les-Bordes-sur-Lez, pasamos por las casas de Ayer y aparcamos en Riberot, a 1.000 m de altura. Subimos algo de material para equipar además del material de vivac. Pensamos dormir en la Cabane des Espugues, pero desconocemos si hay mantas, por lo que subimos los sacos.
Ascendemos por un sendero bien marcado por el valle de Muscadet hacia el Cap des Lauses en dirección E. El paisaje es excelso. Bosques húmedos y cascadas de agua nos acogen en est larga subida. 
Poco a poco ganamos altura con continuos zig-zags y ahora la vista es impresionante con prados y montañas tapizadas de una vegetación baja. Me recuerda algo al Nepal.
Ya más arriba, y en dirección Sur,  llegamos a una zona de alta montaña, y la piedra gana terreno al prado. Por fin, después de más de 3 horas de aproximación, llegamos a la cabaña, a 2.110 m. Una casa adosada acoge a una familia de pastores, con sus hijos. Nos reciben con hospitalidad. Debe ser increíble vivir aquí arriba.



Cenamos pronto y nos ponemos a dormir. Al cabo de un rato oímos al caballo que está atado fuera y que no para de moverse, y con él, su cencerro. Finalmente Toni sale y une la baqueta al cencerro con esparadrapo. Silencio !...

Toca levantarse temprano y al alba iniciamos el camino. Ahora el terreno es más incómodo pero igualmente espectacular. Vamos traveseando por encima de los Etang de Milouga y el de Arauech, para llegar al Etang de Cruzous, y culminar poco después el Col de Cruzous, punto de partida de nuestra cresta, a 2.325 m.  
La primera parte la hacemos con alegría y progresamos rápidamente al ensamble, con pasos de II y II+.





Llegamos a un tramo más difícil, donde progresamos a largos. En uno de los largos es preciso bajar un poco y volver a remontar por un diedro hasta el mismo cordal, con pasos de III+ o IV-.





Ahora llegamos a una zona especialmente afilada y expuesta, pues la cresta no contempla roca sino tierra algo húmeda y hierba. Un patinazo aquí puede ser fatal. 




Otra vez tenemos delante una cresta rocosa y afilada que es preciso acometer a largos, y que acaba en el Mont Valierat, con pasos de III y III+.




Ahora llegamos por fin a la parte final, una escalada sobre roca excelente con pasos puntuales de III y III+, y con posibilidad de asegurar y montar buenas reuniones, en dos o tres largos.
Al mediodía hacemos cima y las fotos de rigor. 






La bajada la realizamos por la vía normal primero en dirección Sur, hasta el Col de Faustin, y luego hacia el Oeste, hacia el Refugio de Estagnous. Luego remontamos hacia el Cap de Pouech, hasta llegar a la altura del refugio, cruzando otra vez el valle glaciar y remontando unas pendientes para ir a buscar nuestro material de vivac. Luego retomamos el camino de vuelta.




En resumen, una cresta sencilla, pero que destaca por su ambiente solitario y espectacular, muy por encima de otras crestas de dificultad similar.

Un abrazo a tod@s,
   Jose