Vía: The Passenger al Pollegó Inferior
Zona: Pedraforca, cara Sur
Longitud: 285 m (7 largos)
Orientación: Sur
Dificultad: MD+, 6b (6a)
Tipo de roca: Caliza
Equipamiento: Bastante equipada con bolts de 10 mm, algún pitón y puentes de roca
Material recomendado: 16 expres, semáforo de aliens y camalots 0,5, 1 y 2
Aproximación: 1 h 15 min
Tiempo de escalada: Unas 5 horas (cordada de dos)
Fecha actividad: 05.07.2015
Apertura: Raúl Álvarez y Marcos Cuesta
Cordada: Jose Bermudo y Anna M. Codina (segunda cordada)
Crónica de la escalada
Domingo 5 de julio. Después de unos findes de trabajo de apertura de Raúl y Marcos en la cara Sur de Pedraforca, por fin tienen lista la nueva vía. Solo les queda complementarla con algún pitón, modificar el trazado del primer largo y limpiar algún tramo. Por supuesto, también escalarla entera por primera vez para acotarla en grado. Anna M. Codina y yo iremos detrás de ellos como segunda cordada para ayudar en la limpieza y ayudar a evaluar la dificultad.
Puedo decir sin dudarlo que ha quedado una vía espectacular, quizás la mejor de esta parte de la cara Sur, enlazando un tramo de pared con vías ya abiertas anteriormente y otro superior todavía virgen. La roca es en general excelente y solo algún tramo del largo cuatro tiene todavía algo de roca dudosa. La vía es muy variada, con placas de adherencia, algún diedro, tramos atléticos, bavaresas y hasta un final de canalizos plan Urriellu. Los cuatro primeros largos han sido abiertos por abajo, y los tres últimos casi todo desde arriba. Está prácticamente equipada con bolts de 10 mm, algún pitón y algún puente de roca, y solo será preciso llevar el semáforo de aliens y los camalots 0,5, 1 y 2 para complementar algún tramo. En cuanto a las reuniones, todas son muy cómodas y están equipadas con dos bolts, excepto la cuarta, que es de un bolt y un pitón. Las tres primeras son rapelables. Como siempre en la cara Sur del Pedra, habrá que llevar algo de abrigo, porque aquí el viento te puede dejar bien frío. Anna y yo hemos tardado unas cinco horas en escalarla.
¡Qué día más fenomenal para compartir la primera escalada de esta vía con Anna y con los amigos y aperturistas Marcos y Raúl! A disfrutarla...
Domingo 5 de julio. Después de unos findes de trabajo de apertura de Raúl y Marcos en la cara Sur de Pedraforca, por fin tienen lista la nueva vía. Solo les queda complementarla con algún pitón, modificar el trazado del primer largo y limpiar algún tramo. Por supuesto, también escalarla entera por primera vez para acotarla en grado. Anna M. Codina y yo iremos detrás de ellos como segunda cordada para ayudar en la limpieza y ayudar a evaluar la dificultad.
Puedo decir sin dudarlo que ha quedado una vía espectacular, quizás la mejor de esta parte de la cara Sur, enlazando un tramo de pared con vías ya abiertas anteriormente y otro superior todavía virgen. La roca es en general excelente y solo algún tramo del largo cuatro tiene todavía algo de roca dudosa. La vía es muy variada, con placas de adherencia, algún diedro, tramos atléticos, bavaresas y hasta un final de canalizos plan Urriellu. Los cuatro primeros largos han sido abiertos por abajo, y los tres últimos casi todo desde arriba. Está prácticamente equipada con bolts de 10 mm, algún pitón y algún puente de roca, y solo será preciso llevar el semáforo de aliens y los camalots 0,5, 1 y 2 para complementar algún tramo. En cuanto a las reuniones, todas son muy cómodas y están equipadas con dos bolts, excepto la cuarta, que es de un bolt y un pitón. Las tres primeras son rapelables. Como siempre en la cara Sur del Pedra, habrá que llevar algo de abrigo, porque aquí el viento te puede dejar bien frío. Anna y yo hemos tardado unas cinco horas en escalarla.
¡Qué día más fenomenal para compartir la primera escalada de esta vía con Anna y con los amigos y aperturistas Marcos y Raúl! A disfrutarla...
El entorno
El Pedraforca es uno de los macizos más reconocibles del Prepirineo catalán, en el Berguedà, con su inconfundible perfil de horca y sus dos cumbres principales, el Pollegó Superior y el Pollegó Inferior. La vía discurre por la cara Sur, la vertiente más soleada del macizo y la que concentra buena parte de su escalada en pared. Es una zona donde conviven las vías clásicas con itinerarios más modernos y bien equipados, y en la que todavía quedan tramos de pared virgen para quien se atreva a abrir. Los aperturistas llevaban varios fines de semana trabajando en esta parte de la cara Sur hasta dejar la vía lista. Aunque la orientación sea sur, el viento puede enfriar mucho en altura, así que conviene no fiarse de la fecha, y menos aún de la hora a la que se empieza a escalar.
El Pedraforca es uno de los macizos más reconocibles del Prepirineo catalán, en el Berguedà, con su inconfundible perfil de horca y sus dos cumbres principales, el Pollegó Superior y el Pollegó Inferior. La vía discurre por la cara Sur, la vertiente más soleada del macizo y la que concentra buena parte de su escalada en pared. Es una zona donde conviven las vías clásicas con itinerarios más modernos y bien equipados, y en la que todavía quedan tramos de pared virgen para quien se atreva a abrir. Los aperturistas llevaban varios fines de semana trabajando en esta parte de la cara Sur hasta dejar la vía lista. Aunque la orientación sea sur, el viento puede enfriar mucho en altura, así que conviene no fiarse de la fecha, y menos aún de la hora a la que se empieza a escalar.
La vía
The Passenger es una vía de siete largos y 285 m, probablemente la más completa de esta parte de la cara Sur. Enlaza un tramo de pared de vías ya existentes con uno superior todavía virgen, y mantiene un ritmo constante con placas de adherencia, algún diedro, tramos atléticos, bavaresas y un final de slabs y canalizos que recuerda al Picu Urriellu. Los cuatro primeros largos fueron abiertos desde abajo y los tres últimos casi todo desde arriba. El equipamiento es abundante, con bolts de 10 mm, algún pitón y puentes de roca, y las reuniones son cómodas y de dos bolts, salvo la cuarta, de un bolt y un pitón. La roca es en general excelente, con solo algún tramo dudoso en el cuarto largo. El paso más duro es el sexto largo, con un par de metros de 6a+/6b muy bien protegidos.
The Passenger es una vía de siete largos y 285 m, probablemente la más completa de esta parte de la cara Sur. Enlaza un tramo de pared de vías ya existentes con uno superior todavía virgen, y mantiene un ritmo constante con placas de adherencia, algún diedro, tramos atléticos, bavaresas y un final de slabs y canalizos que recuerda al Picu Urriellu. Los cuatro primeros largos fueron abiertos desde abajo y los tres últimos casi todo desde arriba. El equipamiento es abundante, con bolts de 10 mm, algún pitón y puentes de roca, y las reuniones son cómodas y de dos bolts, salvo la cuarta, de un bolt y un pitón. La roca es en general excelente, con solo algún tramo dudoso en el cuarto largo. El paso más duro es el sexto largo, con un par de metros de 6a+/6b muy bien protegidos.
La vía por largos
L1: 35 m, 6a. Placa mantenida de adherencia y de roca perfecta. Buen inicio para calentar motores.
L2: 40 m, 6a+. Primero en placa, luego en diedro, que se supera con un paso de equilibrio. A continuación placa de 6a también de roca perfecta, alternando pasos de adherencia con pasos de fuerza. Lo más difícil está en llegar a la reunión, con un paso de pinza en cada mano para buscar el cazo arriba. Este paso es evitable buscando un diedro a la izquierda.
L3: 50 m, V+/6a. Otro largo muy mantenido, sin descanso, casi todo por placa y con pasos atléticos y buenos agarres.
L4: 45 m, IV+. Largo de transición para buscar el segundo muro. Salimos descaradamente a la derecha, hacia un arbusto, detrás del cual hay el primer bolt. Luego subimos con tendencia a la derecha, e iremos encontrando bolts, pitones y puentes de roca. Roca a controlar. La R es de un bolt y un pitón.
L5: 45 m, V+. Otro largazo, bastante atlético, con algún paso de adherencia. Destaca la bavaresa a mitad del largo, justo después de un cambio de inclinación en el muro. Luego verticalidad casi absoluta y grandes cazos; deberemos buscar entre bolts el camino más fácil. A controlar un poco la roca al final del largo. Aquí Raúl le añadió un pitón para suavizar un aleje.
L6: 25 m, 6a+/6b. Aunque no obligado, es el largo más difícil en cuanto a dificultad. Salimos hacia la izquierda en 6a atlético, para ir a buscar el punto débil de un desplome. Un par de metros de 6a+/6b, muy bien protegidos, donde tendremos que apretar de valiente. Luego en V+ hasta llegar a la R.
L7: 45 m, 6a. Fenomenal final, con slabs y canalizos que recuerdan al Tossal del Balinyó o al Picu Urriellu. Los tramos clave son al salir de la reunión y a mitad del largo. Los últimos metros son ya relajados, donde algún alien nos servirá para proteger el final.
L1: 35 m, 6a. Placa mantenida de adherencia y de roca perfecta. Buen inicio para calentar motores.
L2: 40 m, 6a+. Primero en placa, luego en diedro, que se supera con un paso de equilibrio. A continuación placa de 6a también de roca perfecta, alternando pasos de adherencia con pasos de fuerza. Lo más difícil está en llegar a la reunión, con un paso de pinza en cada mano para buscar el cazo arriba. Este paso es evitable buscando un diedro a la izquierda.
L3: 50 m, V+/6a. Otro largo muy mantenido, sin descanso, casi todo por placa y con pasos atléticos y buenos agarres.
L4: 45 m, IV+. Largo de transición para buscar el segundo muro. Salimos descaradamente a la derecha, hacia un arbusto, detrás del cual hay el primer bolt. Luego subimos con tendencia a la derecha, e iremos encontrando bolts, pitones y puentes de roca. Roca a controlar. La R es de un bolt y un pitón.
L5: 45 m, V+. Otro largazo, bastante atlético, con algún paso de adherencia. Destaca la bavaresa a mitad del largo, justo después de un cambio de inclinación en el muro. Luego verticalidad casi absoluta y grandes cazos; deberemos buscar entre bolts el camino más fácil. A controlar un poco la roca al final del largo. Aquí Raúl le añadió un pitón para suavizar un aleje.
L6: 25 m, 6a+/6b. Aunque no obligado, es el largo más difícil en cuanto a dificultad. Salimos hacia la izquierda en 6a atlético, para ir a buscar el punto débil de un desplome. Un par de metros de 6a+/6b, muy bien protegidos, donde tendremos que apretar de valiente. Luego en V+ hasta llegar a la R.
L7: 45 m, 6a. Fenomenal final, con slabs y canalizos que recuerdan al Tossal del Balinyó o al Picu Urriellu. Los tramos clave son al salir de la reunión y a mitad del largo. Los últimos metros son ya relajados, donde algún alien nos servirá para proteger el final.
Aproximación
La aproximación hasta el pie de la cara Sur lleva 1 h 15 min. Conviene hacerla sin prisa para llegar entero a la pared, porque la vía exige desde el primer largo, con una placa mantenida de 6a. Como la orientación es sur, el sol aprieta en cuanto la pared se calienta, pero el viento puede cambiar por completo la sensación térmica, por lo que hay que llevar siempre algo de abrigo en la mochila. Vale la pena equiparse con calma al pie, repasar el croquis y repartir el material.
La aproximación hasta el pie de la cara Sur lleva 1 h 15 min. Conviene hacerla sin prisa para llegar entero a la pared, porque la vía exige desde el primer largo, con una placa mantenida de 6a. Como la orientación es sur, el sol aprieta en cuanto la pared se calienta, pero el viento puede cambiar por completo la sensación térmica, por lo que hay que llevar siempre algo de abrigo en la mochila. Vale la pena equiparse con calma al pie, repasar el croquis y repartir el material.
Descenso
Las tres primeras reuniones de la vía son rapelables, de modo que existe una retirada rápida desde la parte baja si el tiempo, el viento o el ritmo de la cordada lo aconsejan. Tras el último largo, los metros finales son relajados y permiten recuperar el aliento antes de iniciar el regreso. Conviene no confiarse en este tramo, porque se llega cansado y con la tensión de un día muy continuo de escalada. Con una cordada de dos, el conjunto de escalada, reuniones y maniobras llevó unas cinco horas, y a eso hay que sumar el tiempo de bajada hasta el punto de partida.
Las tres primeras reuniones de la vía son rapelables, de modo que existe una retirada rápida desde la parte baja si el tiempo, el viento o el ritmo de la cordada lo aconsejan. Tras el último largo, los metros finales son relajados y permiten recuperar el aliento antes de iniciar el regreso. Conviene no confiarse en este tramo, porque se llega cansado y con la tensión de un día muy continuo de escalada. Con una cordada de dos, el conjunto de escalada, reuniones y maniobras llevó unas cinco horas, y a eso hay que sumar el tiempo de bajada hasta el punto de partida.
Material y consejos
Material: 16 expres, el semáforo de aliens y los camalots 0,5, 1 y 2, que sirven para complementar algún tramo, sobre todo en el cuarto largo y en el final del séptimo. La vía está prácticamente equipada con bolts de 10 mm, pitones y puentes de roca, así que no hace falta un equipo especial de artificial. Las reuniones son de dos bolts, salvo la cuarta, de un bolt y un pitón. Hay que controlar la roca en el cuarto largo y al final del quinto. Lleva abrigo, porque la cara Sur del Pedraforca puede ser fría cuando sopla el viento. Es una vía para disfrutar con una buena cordada, sin prisas y con la cabeza fría.
Material: 16 expres, el semáforo de aliens y los camalots 0,5, 1 y 2, que sirven para complementar algún tramo, sobre todo en el cuarto largo y en el final del séptimo. La vía está prácticamente equipada con bolts de 10 mm, pitones y puentes de roca, así que no hace falta un equipo especial de artificial. Las reuniones son de dos bolts, salvo la cuarta, de un bolt y un pitón. Hay que controlar la roca en el cuarto largo y al final del quinto. Lleva abrigo, porque la cara Sur del Pedraforca puede ser fría cuando sopla el viento. Es una vía para disfrutar con una buena cordada, sin prisas y con la cabeza fría.
Algunas fotos de la actividad:
Un abrazo a tod@s,
Jose
Jose













