viernes, 25 de septiembre de 2026

Espolón Picapiedra (400m, V) al Pico de la Renclusa - Macizo de las Maladetas

Zona: Pirineos - Macizo de la Maladeta / Pico de la Renclusa
Longitud: 400 m (8-9 largos aprox.)
Dificultad: V (poblado en IV+/V)
Orientación: Este / Noreste
Primera ascensión: Manel Monsonís y Luis Alfonso "Luichy" (Agosto de 1982)
Tipo de roca: Granito de excelente calidad en general
Equipamiento: Semiequipada (reuniones con spits/parabolts y algún pitón/clavo en los tramos clave)
Material recomendado: 8 a 10 cintas express, juego de friends (hasta el nº 2 o 3) y fisureros, aros de cinta para puentes de roca y bloques.
Aproximación: 1 h - 1 h 15 min desde La Besurta (o unos 20-30 min desde el Refugio de la Renclusa)
Descenso: Rápel de 30 m desde la cima a una brecha oeste, y posterior bajada a pie por canal/camino normal de la Renclusa (1 h 30 min)
Fecha actividad: 20.07.2019
Cordada: Jose Bermudo y Alberto Bermudo




Una ruta bonita, algo discontinua y semiequipada, con vistas espectaculares del macizo. Recuerdo haber disfrutado del granito, haber escalado con tranquilidad y finalizar la vía pensando que lástima que ya ha finalizado. Son unos 400 m repartidos en 9 largos, sobre granito bueno en general. La vía tiene tres tramos: un zócalo inicial de diedros (L1-L2, IV/IV+), un tramo fácil que se puede andar o hacer en ensamble, y el espolón propiamente dicho. Aquí está la escalada más vertical, con el largo clave, el L5 (V): una fisura diagonal preciosa en placa lisa, algo obligada, porque en el paso clave los friends quedan por debajo de los pies. A partir de la R5 la vía se convierte en una arista de bloques sencilla (III-IV) y rápida, con mucho ambiente y vistas a la Maladeta y el Aneto.

Solo están equipadas las reuniones, con algún clavo suelto en los largos. El resto se protege con friends y fisureros, y se protege bien.

Ojo en el L3: desde el inicio, tender siempre a la izquierda entre bloques grandes, buscando un diedro tumbado en diagonal. Si se va recto o a la derecha se acaba en la zona desplomada del espolón.

La vía no termina en el Pico de la Renclusa (2.679 m), sino en una antecima previa. Desde allí se puede seguir por la arista hasta

Adjunto un par de croquis de la vía, información de la aproximación y descenso, y algunas fotos.

Aproximación
Desde el aparcamiento de La Besurta, tomamos el sendero marcado hacia el Refugio de la Renclusa (aprox. 40 min). Desde el refugio, continuamos hacia el sur remontando por el camino habitual hacia la Maladeta/Aneto. Al llegar a la altura de la vertiente este del Pico de la Renclusa, nos desviamos a la derecha para dirigimos directamente a la base del espolón en unos 20-30 minutos adicionales.

Descenso
Desde la cumbre del Pico de la Renclusa, se realiza un rápel de unos 30 metros orientado hacia el oeste para alcanzar una brecha. Desde la brecha, se desciende por una canal descompuesta a pie hasta enlazar de nuevo con la huella del camino normal de bajada del Aneto/Maladeta que devuelve al Refugio de la Renclusa y finalmente a La Besurta.

 

Adjunto un par de croquis de la vía.

Croquis Espolón Picapiedra Luichy
Croquis de Luichy

Croquis Tocando el Cielo
Croquis de Tocando el cielo

Algunas fotos de la actividad:








Un abrazo a tod@s,
Jose

jueves, 24 de septiembre de 2026

Corredor Estasen al Aneto (3.404 m)

Zona: Pirineos - Macizo de la Maladeta (Aneto)
Longitud: ~300 m (recorrido del corredor)
Dificultad: PD+ (nieve hasta 50-55º, tramo final mixto/roca de II)
Orientación: Oeste
Material utilizado: Crampones, piolet y casco
Fecha actividad: 01.07.2018
Cordada:  Jose Bermudo, Juan Lazo y Jose S.

Una de las formas más elegantes y estéticas de coronar la cumbre del Aneto en condiciones invernales o de primavera avanzada es, sin duda, a través del corredor Estasen. Abierto en 1930 por Lluís Estasén y Josep Rovira —de quienes toma el nombre—, constituye una línea emblemática en el Macizo de la Maladeta.

A lo largo de los años he recorrido este canal en 3 o 4 ocasiones, pero esta ascensión destaca sobre las demás como la mejor de todas por la perfecta alineación de factores: una excelente compañía junto a Juan y Jose S., unas condiciones de nieve insuperables y una climatología perfecta.

La jornada previa ya prometía: tras vivaquear en los ibones de Coronas, realizamos el cresterío de Cregüeña junto a mis dos amigos y mi hermano Alberto. Sin embargo, para acometer el Estasen al día siguiente, Alberto se percató de un contratiempo crítico: se había dejado las gafas de sol en casa. Ante el riesgo evidente para la vista en el ambiente de alta montaña, logré convencerlo de no arriesgar sus retinas y permanecer en el campamento base.

Con la idea fija de completar la actividad temprano para emprender el regreso a casa a buena hora, la alarma sonó a las 6:00 am. Nos equipamos de forma ligera y ágil, únicamente con lo indispensable: piolet, crampones y casco, dejando cuerda y arnés en las tiendas. Apenas 20 minutos después de ponernos en marcha desde el vivac, encaramos la entrada del corredor.

La nieve presentaba una consistencia y firmeza impecables. Avanzamos con ritmo fluido, completando la canal en menos de una hora. El resalte superior, donde la inclinación supera ligeramente los 50-55º y que habitualmente presenta dificultades por la calidad de la roca descompuesta cuando escasea el manto nivoso, lo encontramos en un estado óptimo. Casi sin transición, superamos el tramo final mixto/rocoso para alcanzar la cumbre del Aneto.
Unas cuantas fotos después en la cima, iniciamos el descenso rápido atravesando el Paso de Mahoma, perdiendo altura progresivamente hacia el collado de Coronas y descendiendo de vuelta a los ibones, donde alcanzamos las tiendas a las 10:00 am.

Adjunto algunas imágenes de la jornada:


    

     

       

                     


Un abrazo a tod@s,
     Jose

Mompart a la Gorra Frígia


Zona: Montserrat - Gorros
Longitud:  170 m (5 largos: 40 + 35 + 30 + 30 + 30 m)
Dificultad: IV+
Orientación: NE (cara noreste)
Equipamiento: reuniones y algunos pasos con parabolts (reequipada; antiguamente con buriles)
Material recomendado:  8  cintas exprés y algunos friends
Aproximación: 1 h
Fecha actividad: 29.08.2018
Cordada: Jose Bermudo y Jose Soler

La Mompart es una variante de la vía Haus-Estrems, en la cara noreste del Gorro Frígia, sobre el característico conglomerado montserratino. Consta de 5 largos, de dificultad III+/IV en general con algún paso de IV+, con una alzina marcando la primera reunión y un curioso puente de piedra en el tercer largo. Es una vía poco transitada, pero que lleva todo el aroma de las clásicas, y que le propuse a Jose para escalarla, y no nos dejó indiferentes.

Adjunto croquis de Jose Walero y algunas fotos.

Reseña de Jose Walero
Reseña de Jose Walero









Un abrazo a tod@s,
Jose

martes, 22 de septiembre de 2026

Via del Centenari al Calderer

Zona: Pirineos - Pedraforca
Longitud: 405 m
Dificultad: IV+ con algún paso de V
Orientación: Sur
Material recomendado: 10 cintas, aliens, friends hasta el 1#
Aproximación: 1 hora 45 min
Fecha actividad: 24.07.2018
Cordada:  Marc Cuesta y Jose Bermudo


El Pedraforca es una de las montañas mágicas y más emblemáticas de Catalunya. En todas sus vertientes se han abierto muchas vías, hasta en esta cara de la montaña, donde a primera vista no parece que tenga mucho atractivo, comparadas a las ya clásicas norte y sur.
La Via del Centenari se abrió en la cara del Calderer, en el Pedraforca, con motivo del centenario de la Agrupació Excursionista "Catalunya" (AEC), entidad fundada en 1912.
En la apertura, Gustavo Máñez y Miquel González habían equipado previamente los 4 primeros largos, y la noche de San Juan de 2012 (23–24 de junio), un equipo formado por Gustavo Máñez, Josep Emili Ferrer, Sara Gómez y Xavi Díez completó la vía añadiendo los largos restantes hasta enlazar con la vía Voll-Damm cerca de la cima.
Es Marc quien propone la vía para escalarla. Hay que decir que combina tramos muy buenos con otros necesariamente de relleno, y el entorno es, por supuesto, grandioso. 
Aquí van algunas fotos.


Un abrazo a tod@s,
Jose
        


lunes, 14 de septiembre de 2026

Arista SE a la Tête Nord du Replat (3.442 m)

Macizo: Écrins (Saint-Christophe-en-Oisans)
Altitud: 3.442 m
Dificultad: PD, escalada 3b/3c máx.
Desarrollo: ~250 m de escalada
Desnivel total (desde La Bérarde): ~1.730 m
Aproximación al pie de la arista: ~3 h desde el Châtelleret
Duración total (2 días): 10-12 h
Roca: granito
Material: usamos un pequeño juego de friends, anillas para enlazar bloques, y una cuerda simple de 40 m, además de piolet y crampones. 





Aproximación

Desde el refugio del Châtelleret, remontar el sendero hacia el Col du Replat (sendero hasta los depósitos glaciares del Replat) y luego atravesar hacia el glaciar (nevero) que sube al Col du Replat (entre las dos puntas). Desviarse progresivamente hacia la derecha para llegar al pie de la arista SE (vista del Râteau E).





Écrins, agosto 2018

La Tête Nord du Replat se alza sobre el valle del Vénéon, frente a la imponente Meije, y es probablemente uno de los objetivos de escalada más asequibles de la zona del refugio du Châtelleret. Su arista sureste, en granito rugoso y de trato honesto, combina tramos de trepada sencilla con tres o cuatro largos de escalada en roca sólida — una vía modesta en dificultad pero generosa en ambiente. Grado global PD, con pasos de hasta 3b/3c; unos 250 metros de escalada tras una aproximación de unas 3 horas desde el refugio.

En agosto de 2018 fuimos a Ailefroide (Écrins) para ascenderla con mi  hermano Alberto. La primera actividad que hicimos fue la el Mont Pelvoux, subiendo por el corredor Coolidge y bajando por el laberíntico glaciar de las Violetas.



Es el día y reservamos el refugio du Châtelleret para dormir, y con la idea de subir a la Tête Sud du Replat. Pero la montaña, como casi siempre, tenía otros planes: una cordada guía-cliente que abría camino delante de nosotros llevaba un ritmo desesperante, y tras un rato de espera y cálculos, Alberto y yo decidimos que no íbamos a quemar el día detrás de ellos. 



Bajamos unos 300 metros y reorientamos la jornada hacia la Tête Nord du Replat, a su arista sureste — una alternativa más discreta, pero con su propio encanto.







La arista resultó ser una escalada agradecida: roca completamente seca, dificultad asequible (II y algunos tramos de III), de esas que se disfrutan sin sufrir en ningún momento en el ensamble. Cerca de la cima aparecen algunos pitones, testigos de que otros han pasado por ahí antes marcando el camino.







Donde la jornada se complicó de verdad fue en el descenso. En vez de seguir la ruta normal, nos equivocamos de itinerario y acabamos destrepando, con algún descuelgue incluido, por la vertiente este. 




Lo que debería haber sido una bajada de 35 minutos se convirtió en más de 3 horas de destrepe, teniendo que realizar un último rapel en la arist sur ya casi en el Col du Replat — un buen recordatorio de que en montaña el descenso merece tanto respeto como la propia ascensión.




Un abrazo a tod@s,
    Jose