Fecha actividad: 25.06.2016
Un abrazo a tod@s,
Jose
"Allí donde las moradas, luego los árboles y por último la hierba terminan, comienza el reino estéril, salvaje y mineral; sin embargo, en su extrema pobreza, en su desnudez total, dispensa una riqueza que no tiene precio: la dicha que se descubre en los ojos de quienes lo frecuentan", Gaston Rebuffat
Desnivel / Longitud: +1.300 m desde el refugio Pelvoux (o +2.400 m en
total desde Ailefroide) / Travesía de alta montaña
Dificultad / Exposición: PD+ / III (pasos de II/III en roca, pendiente de
nieve/hielo hasta 40-45°, terreno alpino expuesto)
Material utilizado: piolet,
crampones, casco y cuerda para glaciar y rápeles.
Cordada: Jose
Bermudo y Alberto Bermudo
Fecha de la actividad: 8 de agosto de 2018
A mi hermano le propuse esta actividad, sin mucha dificultad, pero muy larga, y aceptó. Nuestra idea era realizar la clásica travesía del Pelvoux, subiendo por el corredor Coolidge. Es un itinerario de subida conocido, dormir en el refugio de Pelvoux a 2.600 m, subiendo por el corredor Coolidge, para luego ascender a cima, de 3.980 y descender por el glaciar de las Violetas, un descenso laberíntico entre glaciares, espolones, y 4 o 5 rápeles, que pocas cordadas realizan.
Primer tramo / Entrada
Aquí paramos a ponernos los crampones y encordarnos. Salimos antes que los madrileños, quienes tardan una eternidad en prepararse. Justo al emprender el corredor una gran caída de rocas pequeñas y alguna mediana resuenan en la noche. Me da una en la pierna y otra en el piolet que estaba clavado en la nieve. Se suponía que a esta hora no pasaría esto, y ahora entendemos por qué somos los únicos que van por aquí.
Tramo final y Cima
Travesía del llano glaciar hacia la Pointe Puiseux (3.946 m), punto culminante del pico. Panorama sobre la Barre des Écrins, La Meije y los macizos alpinos circundantes. Ya en la cima vemos por fin a la pareja española saliendo del corredor, sanos y salvos. El resto de las cordadas van llegando a cima.
Descenso (Travesía alpina):
El descenso no lo realizamos por la ruta de subida, sino buscando la travesía hacia el glaciar de Sialouze y cruzando el Rocher de Sialouze, con destrepes en roca descompuesta y posibles rápeles según el estado de las instalaciones. Posteriormente se conecta con el imponente Glacier des Violettes, superando zonas de grietas y seracs hasta encontrar las viras colgadas que devuelven al valle de Ailefroide.
Uno de los rápeles no lo vimos y tuvimos que destrepar por un tramo descompuesto.
| Grieta descomunal |
| Rapeles |
| Más rapeles |
Historia de la Primera Ascensión:
La primera ascensión de la Aresta Brucs a la Saca Gran fue realizada el 25 de diciembre de 1957 por los míticos escaladores Josep Manuel Anglada y Francesc Guillamon. Esta apertura supuso uno de los grandes hitos de la época dorada de Montserrat, abriendo una línea sumamente lógica con el estilo limpio y audaz característico de los años 50.
Crónica de la Ascensión:
Hay ascensiones que se recuerdan por la dureza del grado, otras por la calidad de la roca y algunas pocas por la fecha. Esta fue, sin duda, una de estas últimas. El 13 de marzo no era un día cualquiera en el calendario: era nuestro cumpleaños. Al ser hermanos gemelos, Alberto y yo compartimos muchas cosas, entre ellas el placer de la montaña y la escalada.
Nos plantamos al pie de la Saca Gran con la tranquilidad que da escalar entre gente de confianza absoluta. Mientras íbamos gestionando los seguros, encintando algún merlet providencial y saboreando cada paso en la calidez de la cara sur, la conversación entre largo y largo era sencilla, sin prisa, disfrutando del privilegio de estar allí.
Llegar a la cumbre de la Saca Gran juntos, contemplando el horizonte repleto de agujas y el laberinto de monolitos a nuestros pies, fue el mejor regalo posible.