Zona: Pedraforca (Pirineos Cadí)
Longitud: 600 m
Dificultad: AD, IV+
Exposición: S3
Orientación: Norte
Primera ascensión: Lluís Estasen, Josep Puntas, Jofre Vila y Josep Rovira, 20.05.1928
Tipo de roca: Caliza
Equipamiento: Poco equipada: algún clavo y marcas de pintura verde; reuniones a montar
Material recomendado: Cintas exprés, fisureros, friends medianos y material para montar reuniones
Aproximación: Entre 1 h y 1 h 30 desde el refugio Lluís Estasen
Descenso: A pie: cresta hacia el oeste, cadenas hasta el collado y tartera de la Enforcadura (unas 2 h)
Fecha actividad: 24.06.2007
Cordada: Jose Bermudo y Jordi Pola
El entorno
El Pedraforca es una de las montañas más emblemáticas de Cataluña: dos cimas, o pollegons, separadas por la Enforcadura, que le dan su inconfundible silueta de horca. La cara norte, la más alta y alpina, mira hacia Saldes, y a sus pies está el refugio Lluís Estasen, punto de partida habitual. El Calderer (2.491 m) es la cima en la que desemboca la pared, vecina del Pollegó Superior.
La vía
Es la gran clásica de la cara norte y una escalada con mucha historia: la primera línea que resolvió la pared, abierta con el material de 1928. Hoy sigue siendo un itinerario largo, de ambiente y de dificultad moderada, en el que cuenta más saber moverse por terreno de aventura que el grado. Se escala en una docena de largos, o alguno más, según cómo se monten las reuniones, y toda la vía está balizada con marcas de pintura verde.
Empieza por un diedro vertical de IV+. Siguen varios largos por el muro inicial, entre el III+ y el IV, hasta el paso clave: un flanqueo horizontal muy aéreo que permite salir de ese primer muro. Después el terreno se tumba, con rampas fáciles de I a III, antes de volver a enderezarse en una canal de roca suelta y un diedro vertical de IV+. Los últimos metros, ya fáciles pero descompuestos, llevan a la cima del Calderer.
Ojo: hay muy poco material fijo y casi todas las reuniones hay que montarlas. El flanqueo es expuesto tanto para el primero como para el segundo de cuerda. En los tramos fáciles hay roca suelta, y en una pared tan larga conviene madrugar y vigilar las tormentas de tarde. La tartera del descenso está muy erosionada; es buena idea preguntar en el refugio por su estado y por las recomendaciones del parque natural.
Primera ascensión
El 30 de junio de 1928, Lluís Estasen, Josep Puntas, Jofre Vila y Josep Rovira enlazaron por primera vez toda la pared y salieron por la cima del Calderer. Lo lograron al cuarto intento, después de reconocer la pared por tramos desde abajo y desde arriba. Para muchos, esta vía marca el inicio de la escalada moderna en Cataluña.
Aproximación y descenso
Desde el refugio Lluís Estasen sale un sendero con marcas blancas que se adentra en el bosque y sube en diagonal hacia las paredes, por encima del camino que va al Coll del Verdet. La referencia para localizar el inicio es un contrafuerte en forma de pirámide; la vía arranca en un diedro. Entre 1 h y 1 h 30.
Desde la cima del Calderer se sigue la cresta hacia el oeste, con hitos, hasta unos tramos equipados con cadenas que bajan al collado que lo separa del Pollegó Superior. Desde allí se alcanza la Enforcadura y se desciende por la tartera hasta el refugio. Unas 2 horas.
El Pedraforca es una de las montañas más emblemáticas de Cataluña: dos cimas, o pollegons, separadas por la Enforcadura, que le dan su inconfundible silueta de horca. La cara norte, la más alta y alpina, mira hacia Saldes, y a sus pies está el refugio Lluís Estasen, punto de partida habitual. El Calderer (2.491 m) es la cima en la que desemboca la pared, vecina del Pollegó Superior.
La vía
Es la gran clásica de la cara norte y una escalada con mucha historia: la primera línea que resolvió la pared, abierta con el material de 1928. Hoy sigue siendo un itinerario largo, de ambiente y de dificultad moderada, en el que cuenta más saber moverse por terreno de aventura que el grado. Se escala en una docena de largos, o alguno más, según cómo se monten las reuniones, y toda la vía está balizada con marcas de pintura verde.
Empieza por un diedro vertical de IV+. Siguen varios largos por el muro inicial, entre el III+ y el IV, hasta el paso clave: un flanqueo horizontal muy aéreo que permite salir de ese primer muro. Después el terreno se tumba, con rampas fáciles de I a III, antes de volver a enderezarse en una canal de roca suelta y un diedro vertical de IV+. Los últimos metros, ya fáciles pero descompuestos, llevan a la cima del Calderer.
Ojo: hay muy poco material fijo y casi todas las reuniones hay que montarlas. El flanqueo es expuesto tanto para el primero como para el segundo de cuerda. En los tramos fáciles hay roca suelta, y en una pared tan larga conviene madrugar y vigilar las tormentas de tarde. La tartera del descenso está muy erosionada; es buena idea preguntar en el refugio por su estado y por las recomendaciones del parque natural.
Primera ascensión
El 30 de junio de 1928, Lluís Estasen, Josep Puntas, Jofre Vila y Josep Rovira enlazaron por primera vez toda la pared y salieron por la cima del Calderer. Lo lograron al cuarto intento, después de reconocer la pared por tramos desde abajo y desde arriba. Para muchos, esta vía marca el inicio de la escalada moderna en Cataluña.
Aproximación y descenso
Desde el refugio Lluís Estasen sale un sendero con marcas blancas que se adentra en el bosque y sube en diagonal hacia las paredes, por encima del camino que va al Coll del Verdet. La referencia para localizar el inicio es un contrafuerte en forma de pirámide; la vía arranca en un diedro. Entre 1 h y 1 h 30.
Desde la cima del Calderer se sigue la cresta hacia el oeste, con hitos, hasta unos tramos equipados con cadenas que bajan al collado que lo separa del Pollegó Superior. Desde allí se alcanza la Enforcadura y se desciende por la tartera hasta el refugio. Unas 2 horas.
Algunas fotos de la actividad:
Un abrazo a tod@s,
Jose
Jose