miércoles, 8 de julio de 2015

The Passenger al Pollegó Inferior: 285 m de caliza en la cara sur del Pedraforca

Vía: The Passenger al Pollegó Inferior
Zona: Pedraforca, cara Sur
Longitud: 285 m (7 largos)
Orientación: Sur
Dificultad: MD+, 6b (6a)
Tipo de roca: Caliza
Equipamiento: Bastante equipada con bolts de 10 mm, algún pitón y puentes de roca
Material recomendado: 16 expres, semáforo de aliens y camalots 0,5, 1 y 2
Aproximación: 1 h 15 min
Tiempo de escalada: Unas 5 horas (cordada de dos)
Fecha actividad: 05.07.2015
Apertura: Raúl Álvarez y Marcos Cuesta
Cordada: Jose Bermudo y Anna M. Codina (segunda cordada)

Croquis del autor de The Passenger al Pollegó Inferior, Pedraforca
Croquis del autor

Croquis de Raúl Álvarez de The Passenger al Pollegó Inferior
Croquis de Raúl Álvarez

Crónica de la escalada
Domingo 5 de julio. Después de unos findes de trabajo de apertura de Raúl y Marcos en la cara Sur de Pedraforca, por fin tienen lista la nueva vía. Solo les queda complementarla con algún pitón, modificar el trazado del primer largo y limpiar algún tramo. Por supuesto, también escalarla entera por primera vez para acotarla en grado. Anna M. Codina y yo iremos detrás de ellos como segunda cordada para ayudar en la limpieza y ayudar a evaluar la dificultad.

Puedo decir sin dudarlo que ha quedado una vía espectacular, quizás la mejor de esta parte de la cara Sur, enlazando un tramo de pared con vías ya abiertas anteriormente y otro superior todavía virgen. La roca es en general excelente y solo algún tramo del largo cuatro tiene todavía algo de roca dudosa. La vía es muy variada, con placas de adherencia, algún diedro, tramos atléticos, bavaresas y hasta un final de canalizos plan Urriellu. Los cuatro primeros largos han sido abiertos por abajo, y los tres últimos casi todo desde arriba. Está prácticamente equipada con bolts de 10 mm, algún pitón y algún puente de roca, y solo será preciso llevar el semáforo de aliens y los camalots 0,5, 1 y 2 para complementar algún tramo. En cuanto a las reuniones, todas son muy cómodas y están equipadas con dos bolts, excepto la cuarta, que es de un bolt y un pitón. Las tres primeras son rapelables. Como siempre en la cara Sur del Pedra, habrá que llevar algo de abrigo, porque aquí el viento te puede dejar bien frío. Anna y yo hemos tardado unas cinco horas en escalarla.

¡Qué día más fenomenal para compartir la primera escalada de esta vía con Anna y con los amigos y aperturistas Marcos y Raúl! A disfrutarla...

El entorno
El Pedraforca es uno de los macizos más reconocibles del Prepirineo catalán, en el Berguedà, con su inconfundible perfil de horca y sus dos cumbres principales, el Pollegó Superior y el Pollegó Inferior. La vía discurre por la cara Sur, la vertiente más soleada del macizo y la que concentra buena parte de su escalada en pared. Es una zona donde conviven las vías clásicas con itinerarios más modernos y bien equipados, y en la que todavía quedan tramos de pared virgen para quien se atreva a abrir. Los aperturistas llevaban varios fines de semana trabajando en esta parte de la cara Sur hasta dejar la vía lista. Aunque la orientación sea sur, el viento puede enfriar mucho en altura, así que conviene no fiarse de la fecha, y menos aún de la hora a la que se empieza a escalar.

La vía
The Passenger es una vía de siete largos y 285 m, probablemente la más completa de esta parte de la cara Sur. Enlaza un tramo de pared de vías ya existentes con uno superior todavía virgen, y mantiene un ritmo constante con placas de adherencia, algún diedro, tramos atléticos, bavaresas y un final de slabs y canalizos que recuerda al Picu Urriellu. Los cuatro primeros largos fueron abiertos desde abajo y los tres últimos casi todo desde arriba. El equipamiento es abundante, con bolts de 10 mm, algún pitón y puentes de roca, y las reuniones son cómodas y de dos bolts, salvo la cuarta, de un bolt y un pitón. La roca es en general excelente, con solo algún tramo dudoso en el cuarto largo. El paso más duro es el sexto largo, con un par de metros de 6a+/6b muy bien protegidos.

La vía por largos
L1: 35 m, 6a. Placa mantenida de adherencia y de roca perfecta. Buen inicio para calentar motores.
L2: 40 m, 6a+. Primero en placa, luego en diedro, que se supera con un paso de equilibrio. A continuación placa de 6a también de roca perfecta, alternando pasos de adherencia con pasos de fuerza. Lo más difícil está en llegar a la reunión, con un paso de pinza en cada mano para buscar el cazo arriba. Este paso es evitable buscando un diedro a la izquierda.
L3: 50 m, V+/6a. Otro largo muy mantenido, sin descanso, casi todo por placa y con pasos atléticos y buenos agarres.
L4: 45 m, IV+. Largo de transición para buscar el segundo muro. Salimos descaradamente a la derecha, hacia un arbusto, detrás del cual hay el primer bolt. Luego subimos con tendencia a la derecha, e iremos encontrando bolts, pitones y puentes de roca. Roca a controlar. La R es de un bolt y un pitón.
L5: 45 m, V+. Otro largazo, bastante atlético, con algún paso de adherencia. Destaca la bavaresa a mitad del largo, justo después de un cambio de inclinación en el muro. Luego verticalidad casi absoluta y grandes cazos; deberemos buscar entre bolts el camino más fácil. A controlar un poco la roca al final del largo. Aquí Raúl le añadió un pitón para suavizar un aleje.
L6: 25 m, 6a+/6b. Aunque no obligado, es el largo más difícil en cuanto a dificultad. Salimos hacia la izquierda en 6a atlético, para ir a buscar el punto débil de un desplome. Un par de metros de 6a+/6b, muy bien protegidos, donde tendremos que apretar de valiente. Luego en V+ hasta llegar a la R.
L7: 45 m, 6a. Fenomenal final, con slabs y canalizos que recuerdan al Tossal del Balinyó o al Picu Urriellu. Los tramos clave son al salir de la reunión y a mitad del largo. Los últimos metros son ya relajados, donde algún alien nos servirá para proteger el final.

Aproximación
La aproximación hasta el pie de la cara Sur lleva 1 h 15 min. Conviene hacerla sin prisa para llegar entero a la pared, porque la vía exige desde el primer largo, con una placa mantenida de 6a. Como la orientación es sur, el sol aprieta en cuanto la pared se calienta, pero el viento puede cambiar por completo la sensación térmica, por lo que hay que llevar siempre algo de abrigo en la mochila. Vale la pena equiparse con calma al pie, repasar el croquis y repartir el material.

Descenso
Las tres primeras reuniones de la vía son rapelables, de modo que existe una retirada rápida desde la parte baja si el tiempo, el viento o el ritmo de la cordada lo aconsejan. Tras el último largo, los metros finales son relajados y permiten recuperar el aliento antes de iniciar el regreso. Conviene no confiarse en este tramo, porque se llega cansado y con la tensión de un día muy continuo de escalada. Con una cordada de dos, el conjunto de escalada, reuniones y maniobras llevó unas cinco horas, y a eso hay que sumar el tiempo de bajada hasta el punto de partida.

Material y consejos
Material: 16 expres, el semáforo de aliens y los camalots 0,5, 1 y 2, que sirven para complementar algún tramo, sobre todo en el cuarto largo y en el final del séptimo. La vía está prácticamente equipada con bolts de 10 mm, pitones y puentes de roca, así que no hace falta un equipo especial de artificial. Las reuniones son de dos bolts, salvo la cuarta, de un bolt y un pitón. Hay que controlar la roca en el cuarto largo y al final del quinto. Lleva abrigo, porque la cara Sur del Pedraforca puede ser fría cuando sopla el viento. Es una vía para disfrutar con una buena cordada, sin prisas y con la cabeza fría.

Algunas fotos de la actividad:


Placa de adherencia del primer largo de The Passenger Escalada en la placa mantenida del primer largo

Escalada en el segundo largo, entre placa y diedro Paso de equilibrio en el diedro del segundo largo

Cordada en el segundo largo de The Passenger Placa de roca perfecta en el segundo largo

Marcos saliendo de la reunión en el segundo largo
Marcos saliendo en el L2

Placa mantenida del tercer largo, sin descanso Pasos atléticos de placa en el tercer largo

Marcos llegando a la tercera reunión de la vía
Marcos llegando a la R3

Salida del cuarto largo hacia la derecha, en busca del segundo muro Cuarto largo de transición, con roca a controlar

Quinto largo de The Passenger, atlético y con pasos de adherencia Bavaresa a mitad del quinto largo

Muro vertical de grandes cazos en el quinto largo Final del quinto largo, con roca a controlar

Desplome del sexto largo, el más difícil de la vía Pasos de 6a+/6b en el sexto largo, bien protegidos

Salida del séptimo largo, entre slabs y canalizos Canalizos del séptimo largo, que recuerdan al Picu Urriellu

Tramo clave a mitad del séptimo largo Últimos metros relajados del séptimo largo

Raúl en el último largo de The Passenger
Raúl en el último largo

Final de la jornada tras escalar The Passenger en el Pedraforca

Un abrazo a tod@s,
Jose

martes, 7 de julio de 2015

Barrufets al Frare Gros: diez horas de V+/A2 por la cara norte

Vía: Barrufets al Frare Gros
Zona: Montserrat
Longitud: 285 m (9 largos)
Orientación: Norte
Dificultad: V+/A2
Tipo de roca: Conglomerado
Equipamiento: Semiequipada con bolts, pitones y tacos
Material recomendado: 16 expres, aliens, friends hasta el nº 3, tascones, clavos variados y martillo
Aproximación: 40 min
Tiempo de escalada: 10 horas (cordada de dos)
Fecha actividad: 01.07.2015
Cordada: Jose Bermudo y Ramon Santamaria

Croquis de la vía Barrufets al Frare Gros, Montserrat
Croquis del autor

Crónica de la escalada
Hay vías que dejan un regusto duradero, no solo por la belleza del itinerario, sino también por el esfuerzo realizado, y es que solo aquello que cuesta algo de sudor merece realmente la pena. Así que cuando leo el mensaje de Ramon Santamaria en el feisbuc buscando compañero para ir a la Barrufets al Frare Gros, no me lo pienso un segundo y le comento que, si quiere, por mí vamos mañana por la mañana. Y la verdad, siempre había querido subir la tapia de esta emblemática aguja. Cuando pasas a pie de vía por el camino hacia el coll de Porc, la sensación de verticalidad y austeridad que desprende la pared es intimidatoria.

La vía en sí no tiene desperdicio, pues va enlazando fisuras y pequeños diedros para remontar el gran diedro a la izquierda de la aguja, con unos últimos largos memorables. Dado que la actividad promete ser larga, quedo con Ramon y Jordi Coma, quien al final no sube, en el aparcamiento cercano a la Font de Frares a las 7:30. Llevamos juego completo de friends, fisureros, martillo y unos 7 u 8 pitones entre uves, extraplanos, universales y el bong de turno, y mucha actitud... Pues aunque la vía ha sido restaurada con bolts, me temo que tenemos guerra garantizada... Después de una aproximación de algo más de media hora llegamos a pie de vía, en el mismo camino. Como siempre, para quitarme los nervios cuanto antes, me pido el primer largo.

Ya los primeros metros ponen a prueba. Solo es IV, pero está terroso y roto y no es posible proteger con nada. Al final, a unos 12 metros, consigo meter un pitón. Ya más arriba veo un pitón viejo, pero para llegar a él protejo un paso delicado con un alien. A continuación el terreno mejora y por un diedro escalo más tranquilo. ¡Dos parabolts seguidos! Ahora subo con rapidez y llego a la R.

El siguiente largo es una escalada combinada de libre y artificial, nunca superando el V+ obligado, pero con algún tramo de roca dudosa y algún paso de A1 que se hace bien con friends.

El tercer largo sigue un precioso diedro, que se puede realizar parcialmente en libre, hasta que nos encontramos con una salida del mismo algo delicada. Este paso lo hice en A1 con un par de friends. Salimos por un diedro diagonal hasta una R de bolts.

El cuarto largo, que parece fácil, tiene algo de miga. Hay un par de pitones y un bolt, pero en el resto del largo, si quieres asegurar, es mejor pitonar. Se trata de una travesía a la izquierda, con pasos finos y bastante ambiente. La R consta de 3 pitones.

Llegamos al quinto largo, que Ramon se ofrece a abrir gustosamente y a lo que yo no pongo ninguna objeción en absoluto. Es quizás la tirada más difícil. Se inicia con unos metros de A2 y de pitonaje delicado, para luego continuar en escalada combinada. Algunos pasos son delicados y la roca a mitad de largo está algo rota. El largo no tiene expansiones y encontraremos 3 o 4 clavos.

El sexto largo es seguramente el más bonito y estético. Vamos progresando por un diedro semiequipado con bolts y, en escalada otra vez combinada, en un conglomerado rojizo y a controlar. Vamos complementando con friends, hasta que el diedro gira a la izquierda. El equipamiento ahora consiste en viejos tacos de madera y un bong gigantesco. Ahora es más fácil forzar en libre, pero al final se complica y acabo tirando de A1. La R, de dos bolts, es muy colgada e incómoda. El ambiente es ya supremo y las fotos desde aquí son espectaculares.

El séptimo largo es corto pero intenso. Tras una salida delicada se supera un extraplomo en el que mi compañero clava un pitón y pronto se llega a la R, esta vez bastante cómoda.

El octavo largo sale en artificial Ae con pasos de A1, que se equipa bien. Luego llegamos a una zona fácil que precede a la última dificultad, una placa fisurada de V que protegemos con friends grandes. La reunión la montamos en un árbol.

El último largo es un trámite. Unos 15 m de IV para llegar a la cima del Frare Gros.

¡Hemos tardado 10 horas!... y estamos deshidratados, pues en los primeros largos nos ha pegado el sol fuerte. Rapelamos y descendemos hacia el Coll de Porc. Ya abajo nos espera Jordi, con quien celebramos el final del día con una cerveza.

El entorno
La Barrufets se escala en Montserrat, el macizo de conglomerado que se alza sobre el Bages y el Baix Llobregat y que concentra una de las mayores densidades de agujas, paredes y cuevas de la escalada catalana. El Frare Gros es una de sus agujas más emblemáticas y se reconoce desde el camino que sube hacia el coll de Porc, justo al pie de la vía. La cara norte, por la que discurre el itinerario, es umbría y mucho más austera que las vertientes soleadas del macizo. La pared da una sensación de verticalidad que intimida desde abajo y que se confirma una vez dentro. Aun así, al estar tan cerca del camino y de la Font de Frares, todo el recorrido se hace con la sensación de tener la civilización a un paso, lo que contrasta con el ambiente aéreo de los largos superiores. El conglomerado, con sus cantos rodados y sus bolos sueltos, exige siempre controlar la roca y no fiarse de cada presa.

La vía
La Barrufets es una vía de nueve largos y 285 m que va enlazando fisuras y pequeños diedros hasta remontar el gran diedro situado a la izquierda de la aguja, donde se concentran los largos más bonitos. Es una vía de escalada combinada: el libre no supera el V+ obligado, pero hay pasos de A1 y un tramo de A2 en el quinto largo, así que conviene ir con mentalidad de artificial. El equipamiento es irregular: la vía fue restaurada con bolts, pero conviven con pitones viejos, tacos de madera, algún bong enorme y largos enteros sin expansiones. Hay que llevar el material completo y saber usarlo. La roca alterna tramos buenos con zonas terrosas, rotas o dudosas, y en el sexto largo el conglomerado rojizo pide cuidado. Con una cordada de dos, el día completo es largo: nosotros tardamos diez horas entre la salida y la cima.

La vía por largos
L1 (IV): terroso y roto, sin protección posible los primeros metros; pitón a unos 12 m y diedro con dos parabolts hasta la R.
L2 (V+, A1): libre y artificial combinados, con algún tramo de roca dudosa y pasos de A1 que se hacen bien con friends.
L3 (V+, A1): precioso diedro, parcialmente en libre; salida delicada en A1 con friends y diedro diagonal hasta una R de bolts.
L4: travesía a la izquierda con pasos finos y ambiente; un par de pitones y un bolt, mejor pitonar. R de 3 pitones.
L5 (A2): el más difícil. Unos metros de A2 con pitonaje delicado y luego combinada; roca rota a mitad de largo. Sin expansiones, 3 o 4 clavos.
L6: el más estético. Diedro semiequipado con bolts, conglomerado rojizo, tacos de madera y un bong; A1 al final. R de 2 bolts, colgada e incómoda.
L7: corto e intenso. Salida delicada y extraplomo con un pitón. R cómoda.
L8: arranca en Ae con pasos de A1, zona fácil y placa fisurada de V con friends grandes. R en un árbol.
L9 (IV): unos 15 m hasta la cima del Frare Gros.

Aproximación
Dejamos el coche en el aparcamiento cercano a la Font de Frares. Desde allí se sigue el camino que se dirige al coll de Porc y, en algo más de media hora, se llega a pie de vía, que arranca prácticamente en el mismo camino. Es una aproximación corta y sin pérdida, ideal para madrugar y empezar con la pared aún en sombra. Como la orientación es norte, los primeros largos son más frescos, aunque a nosotros el sol nos pegó fuerte pronto. Conviene llegar con agua suficiente, porque en la vía no hay donde reponer y la jornada se alarga. Si hay mucha gente en el camino, se puede equipar con calma al pie de la pared antes de empezar.

Descenso
Desde la cima del Frare Gros se desciende rapelando y después se baja hacia el coll de Porc. Aunque la bajada no es larga, a esas horas se acusan el cansancio y la deshidratación, así que hay que ir con cabeza en las maniobras. Es recomendable llevar las cuerdas bien ordenadas y repasar cada reunión antes de rapelar. Una vez abajo, el camino hacia el coll de Porc enlaza con el sendero por el que se sube y devuelve fácilmente al coche. Nosotros terminamos la jornada con una cerveza con Jordi, que nos esperaba abajo. Cuenta con el tiempo de descenso, además de las diez horas de escalada, si quieres evitar la oscuridad.

Material y consejos
Llevamos 16 expres, aliens, friends hasta el nº 3, tascones y clavos variados, además de martillo y unos 7 u 8 pitones entre uves, extraplanos, universales y el bong de turno. Aunque la vía está restaurada, hay largos enteros sin expansiones, así que lo del pitonaje no es opcional. Los friends grandes se agradecen en la placa fisurada del penúltimo largo, y los medianos en los pasos de A1. Como es una vía larga y con artificial, conviene repartir los largos entre los dos de la cordada. Hay que contar con bastante agua y comida, porque el día es largo y el sol aprieta en los primeros largos. Y mucha actitud: la vía se disfruta, pero tiene guerra.

Algunas fotos de la actividad:

Primeros metros de la Barrufets al Frare Gros, en el primer largo Escalada en el primer largo, terroso y roto, de la Barrufets

Escalada combinada de libre y artificial en el segundo largo Paso de A1 con friends en el segundo largo de la Barrufets

Reunión y tramo de roca dudosa entre el segundo y el tercer largo

Precioso diedro del tercer largo de la Barrufets Salida delicada del diedro del tercer largo en A1

Diedro diagonal hacia la reunión de bolts del tercer largo

Travesía a la izquierda con pasos finos en el cuarto largo Ambiente en la travesía del cuarto largo de la Barrufets

Reunión de pitones al final del cuarto largo Ramon abriendo el quinto largo, con pasos de A2

Quinto largo de la Barrufets, el más difícil de la vía Escalada combinada en el quinto largo, con roca rota a media altura

Reunión del quinto largo de la Barrufets Cordada en la pared norte del Frare Gros durante el quinto largo

Diedro semiequipado del sexto largo, el más estético de la vía Conglomerado rojizo en el sexto largo de la Barrufets

Escalada combinada con friends en el diedro del sexto largo Tramo del diedro del sexto largo con tacos de madera y un bong

Reunión colgada e incómoda al final del sexto largo Ambiente aéreo desde el sexto largo de la Barrufets

Séptimo largo, corto e intenso, con extraplomo Superando el extraplomo del séptimo largo con un pitón

Octavo largo de la Barrufets, en artificial Ae con pasos de A1

Zona fácil antes de la placa fisurada de V del octavo largo Placa fisurada de V protegida con friends grandes

Último largo de la Barrufets, camino de la cima del Frare Gros Llegando a la cima del Frare Gros tras el último largo de IV

En la cima del Frare Gros tras diez horas de escalada Vistas desde la cima del Frare Gros, Montserrat

Un abrazo a tod@s,
Jose