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lunes, 22 de julio de 2013

Arista de Lion (900 m, AD+) al Cervino - Matterhorn (4.478 m)

Vía: Arista de Lion (arista SO, vía normal italiana)
Zona: Cervino / Matterhorn – Alpes Peninos (Valle de Aosta / Valais)
Altitud: 4.478 m
Longitud: unos 900 m de desnivel desde el Col du Lion (650 m desde el refugio Carrel)
Dificultad: AD+ (numerosos pasos de III y alguno de IV, terreno mixto)
Exposición: S3
Orientación: Suroeste
Primera ascensión: Jean-Antoine Carrel y Jean-Baptiste Bich, 17 de julio de 1865
Tipo de roca: gneis, a menudo con nieve y verglás
Equipamiento: cuerdas fijas en los pasos clave, escalera Jordan y algunos anclajes en reuniones; el resto, a proteger
Material recomendado: 8 cintas, friends medianos, semáforo de aliens, 1 juego de fisureros, 1 cuerda simple de 40 m, 1 cordino de 40 m para rápel, crampones y piolet
Aproximación: desde Breuil-Cervinia por el refugio Duca degli Abruzzi y el Col du Lion hasta el refugio Carrel (3.830 m)
Descenso: por la arista Hörnli hacia Zermatt, con el refugio Solvay (4.003 m) como vivac de emergencia
Fecha actividad: 22.07.2013
Cordada: Josep Escruela (guía), Gerard Fernández, Alberto Bermudo, Juan Lazo y Jose Bermudo

El Cervino (Matterhorn), 4.478 m

Nuestra actividad
El Cervino, o Matterhorn, de 4.478 m, es más que un sueño para cualquier escalador o alpinista. Su silueta vertical y casi perfecta supone todo un desafío para quien quiera escalarlo. Hace años, cuando vine de turista, me quedé fascinado preguntándome cómo podía escalarse una montaña así. No es de extrañar que para muchos sea la montaña más bonita del planeta, y un símbolo de Suiza.

Por eso, cuando Juan Lazo, mi compañero de fatigas y escaladas de los últimos meses, le propuso a Josep Escruela que organizara una salida guiada de Cordada para subir esta montaña por la cresta de Lion, me apunté enseguida. Lo mismo hizo mi hermano Alberto y, a última hora, Gerard Fernández. Lo de última hora es casi literal.

El plan diseñado por nuestro amigo, maestro y guía Josep es el siguiente: subir el mismo día del viaje a dormir al vivac Cesare Volante, a 3.800 m. Al día siguiente, escalar el Roccia Nera, de 4.075 m, por la arista SE (350 m, D+, V), para aclimatar y poner a prueba la solidez del equipo en una vía de cierto compromiso. Además, empezaremos a funcionar con la estructura de cordadas que diseñamos en la preparación: una primera cordada liderada por Josep, con Gerard y mi hermano Alberto encordados detrás, y una segunda cordada semiautónoma formada por Juan y yo, que intentará seguir de cerca a la primera y, si llegara el caso, recibir ayuda de Josep. Ese mismo día bajaremos al refugio Teodulo, en la vertiente italiana, a 3.300 m. Al día siguiente subiremos al refugio Carrel, ya en la cresta de Lion, y al otro atacaremos la cima para bajar después por la arista Hörnli. Todo ello obliga a ir 4 o 5 días con lo puesto y llevar lo mínimo imprescindible. A última hora decidimos además subir sin saco de dormir, confiando en que los vivacs tengan mantas.

Camino del refugio Carrel, arista de Lion (Cervino)

Empiezo la crónica en el refugio Teodulo, al que llegamos cansados pero satisfechos de la escalada al Roccia Nera.

Las sensaciones han sido en general buenas, aunque Gerard ha llegado algo cansado (je, je…). Al llegar, el guarda nos dice que la ruta de Lion está cerrada por exceso de nieve, y Josep nos comenta que será mejor trazar otro plan: por ejemplo, ir al refugio Hörnli y, aunque no tengamos reserva, empezar la ruta suiza a las 10 de la noche y descansar algo en el refugio Solvay, a 4.000 m. Se ven caras de alivio en algunos miembros del equipo (no diré nombres ;-) ), más aún cuando Josep nos dice que podemos levantarnos a las 8:00, que no hay prisa. Así que nos vamos a dormir, alguno ya más tranquilo. El hachazo llega a las 6:00 de la mañana, con el toque de corneta del «sargento» Josep Escruela: quizá hay que intentar la Lion, marcando una hora de retorno si no hemos alcanzado la cima. Nos pilla a todos medio dormidos y con la guardia baja, así que asentimos y aceptamos el plan sin discutir.

Camino del refugio Carrel, arista de Lion (Cervino)

Después de desayunar, durante la alpina aproximación al refugio Carrel, a unos 3.800 m en la misma cresta de Lion, Juan y yo comentamos lo sucedido y pensamos que aquí hay gato encerrado. ¡Está claro! Ha sido una táctica de Josep para que los más reacios se fueran a dormir tranquilos y, por la mañana, poder convencer fácilmente a todo el equipo… «Qué tío el Josep», pienso, «se las sabe todas».

Tras 2 horas de descenso, empezamos la subida al refugio Carrel: unos 1.000 m de desnivel. El Cervino se yergue imponente delante de nosotros y, después de repostar en el refugio Duca degli Abruzzi, iniciamos la trepada hacia el Col du Lion.

Subida al Col du Lion, Cervino

Subida al Col du Lion, Cervino

Un rebaño de cabras salvajes nos saluda de cerca. Paramos a llenar los recipientes de agua, y el lastre se nota enseguida en nuestras ya pesadas mochilas. Pronto aparece la nieve y, antes de llegar al collado, nos encordamos los cinco para hacer una delicada travesía.

Subida al Col du Lion, Cervino Subida al Col du Lion, Cervino

Subida al Col du Lion, Cervino Subida al Col du Lion, Cervino

Vemos dos cordadas que bajan del collado. No han podido hacer cima: nos dicen que las condiciones no son buenas, con demasiada nieve y hielo. Pero nosotros seguimos. En el collado nos organizamos en las dos cordadas previstas y, tras una hora de trepada y alguna maroma para superar algún tramo desplomado, llegamos al refugio Carrel a las 15:00 h.

Del Col du Lion al refugio Carrel, arista de Lion Del Col du Lion al refugio Carrel, arista de Lion

Del Col du Lion al refugio Carrel, arista de Lion

El refugio, aun sin guarda, es grande y muy acogedor, nada que ver con la lata de sardinas del vivac Rossi (o Cesare Volante). Tiene muchísimas literas con mantas, gas, utensilios de cocina, varias mesas… Un grupo alemán ya está allí, y más tarde llegan otros grupos de franceses e italianos. Enseguida comemos fuerte y a las 18:30 h ya estamos acostados. Observo a Josep pasear por el refugio, meditando. Se le ve algo preocupado y sospecho que está planificando qué hacer si surge algún imprevisto. ¡Que no es poca broma esto del Cervino!

El despertador suena a las 2:00 de la madrugada y, después de tragarnos la mayor cantidad posible de hidratos, a las 3:00 salimos las dos cordadas del refugio.

Refugio Carrel, arista de Lion (Cervino)

Hace algo de frío y solo una cordada nos precede en la noche estrellada: un guía con su cliente. Nada más salir del refugio vemos al guía subir con alguna dificultad por una maroma. Debe de estar calentando, pienso. Al poco se oye «¡reunión!», y el cliente intenta subir por la misma maroma asegurado desde arriba. Resbala y no puede. Lo intenta una y otra vez sin éxito hasta que, tras casi 20 minutos, supera el tramo. ¡Sí que empezamos bien! El inicio no puede ser más contundente. Ahora va Josep, que literalmente cose el tramo, no sin dificultades, para que Gerard y Alberto no sufran lo mismo que el pobre cliente. Al empezar Gerard, lo primero que veo es un resbalón bestial de mi amigo. La roca está totalmente verglaseada y hemos salido sin crampones, aunque sospecho que Josep lo ha querido así para superar el tramo con los estribos de fortuna que ha montado. Después de lo que parece una eternidad, salgo de primero de mi cordada. Por suerte, Josep ha pedido que no quiten los seguros, y supero el tramo sin muchos problemas. Enseguida llega Juan. Hemos tardado más de 1 hora en hacer 30 metros, ¡y nos quedan más de 600 m de desnivel! Pero ahora sí nos ponemos los crampones y progresamos a largos, en plena noche, por terreno totalmente mixto y de dificultad moderada, hasta superar la Gran Torre.

Primeros largos de la arista de Lion sobre el refugio Carrel Primeros largos de la arista de Lion sobre el refugio Carrel

Primeros largos de la arista de Lion sobre el refugio Carrel Primeros largos de la arista de Lion sobre el refugio Carrel

En este primer tramo voy yo de primero de mi cordada, intentando seguir a mi hermano y a Gerard, que van detrás de Josep. La cantidad de nieve va aumentando y llegamos a una travesía, el Mauvais Pas, que resulta más fácil de lo que pensaba.

Primeros largos de la arista de Lion sobre el refugio Carrel Primeros largos de la arista de Lion sobre el refugio Carrel

Primeros largos de la arista de Lion sobre el refugio Carrel Primeros largos de la arista de Lion sobre el refugio Carrel

A continuación, una maroma de 30 m resuelve un muro que de otra forma sería muy difícil, pero que te deja los brazos extenuados. Las horas pasan inexorables, porque, dadas las condiciones de la ruta, seguimos avanzando a largos.

Cuerda fija en la arista de Lion, Cervino

Cuerda fija en la arista de Lion, Cervino

Poco a poco nos acercamos al Pico Tyndall, cuya travesía, vista desde el refugio Teodulo y en fotos, me había parecido una arista plana y horizontal donde podríamos avanzar más rápido. Antes llegamos a una arista de nieve de unos 45º, por la que avanzamos en ensamble, ya con Juan de primero de mi cordada, y por fin, a las 9:30 h, alcanzamos el Pico Tyndall, a unos 4.240 m.

Arista de nieve hacia el Pico Tyndall, arista de Lion Arista de nieve hacia el Pico Tyndall, arista de Lion

Arista de nieve hacia el Pico Tyndall, arista de Lion Arista de nieve hacia el Pico Tyndall, arista de Lion

Arista de nieve hacia el Pico Tyndall, arista de Lion Arista de nieve hacia el Pico Tyndall, arista de Lion

Ya vemos la cruz de la cumbre. Parece tan cerca… ¡pero nada de eso! Lo que sigue es una fina arista horizontal de nieve, con destrepes en mixto que no nos resultan nada fáciles. Además, hace rato que tengo un apretón, que resuelvo como puedo en la misma cumbre del Tyndall. Mejor no entrar en detalles. Un corto rápel nos deja en otro tramo de la arista horizontal, y poco a poco vamos avanzando, en algunos tramos casi a caballo. Cuando miro a un lado o a otro, veo unos abismos en los que mejor no pensar demasiado. Debe de haber al menos 1.000 m.

Travesía del Pico Tyndall hacia la cima del Cervino Travesía del Pico Tyndall hacia la cima del Cervino

Travesía del Pico Tyndall hacia la cima del Cervino Travesía del Pico Tyndall hacia la cima del Cervino

Llegamos al final de la travesía hacia las 11:45. El tiempo ha empeorado y aprovecho para ponerme el pasamontañas, porque hace rato que estoy helado; pronto entro en calor.

Siguen una serie de tramos verticales, en los que los pasos más difíciles tienen siempre una buena protección.

Tramos verticales finales de la arista de Lion Tramos verticales finales de la arista de Lion

Tramos verticales finales de la arista de Lion Tramos verticales finales de la arista de Lion

En uno de ellos, Juan me pide que le releve y progreso sin dificultad hasta que me encuentro con un muro muy vertical. Hace rato que hemos perdido de vista a la cordada de Josep, pero de repente veo a mi hermano más arriba, que me dice: «Josep me ha dicho que te diga esto: para subir aquí tienes que traccionar con el piolet en la roca que tienes encima. Luego ya es más fácil. Tienes un parabolt más arriba. ¡Venga, hasta luego!». Mmm, a ver, esto no parece fácil. Pongo un friend abajo e intento subir. Los pies son buenos, pero no hay manos, ¡y es totalmente vertical! Veo la roca; si pudiera llegar con las manos… pero no hay manera. Hay que traccionar en dry-tooling, y no es precisamente mi especialidad. Pero no queda otra. Subo y enseguida me agarro a la roca con las manos. Veo el bolt al menos 5 metros más arriba, ¡y de hecho es la reunión! Pongo otro friend y llego al seguro. A Juan el paso le parece más fácil.

Tramos verticales finales de la arista de Lion

Tramos verticales finales de la arista de Lion

Tramos verticales finales de la arista de Lion Tramos verticales finales de la arista de Lion

Ahora vienen otros tramos con maromas y alcanzamos a la cordada de Josep, Gerard y Alberto. Pronto llegamos a la escalera Jordan, con peldaños de madera y una maroma al lado. Observamos cómo Josep resuelve el largo con elegancia, gastando la menor energía posible. Cuando me toca a mí no la encuentro difícil; veo más problemas en los metros que siguen.

Escalera Jordan y últimas cuerdas fijas, arista de Lion Escalera Jordan y últimas cuerdas fijas, arista de Lion

Escalera Jordan y últimas cuerdas fijas, arista de Lion Escalera Jordan y últimas cuerdas fijas, arista de Lion

Pensamos que se han acabado las dificultades, pero no es así. Aún quedan 2 largos que nos exigen todo el esfuerzo. Al final llegamos a la arista cimera, y Juan y yo oímos a Josep pedir a Gerard y Alberto que posen para la foto.

Últimos largos antes de la cima del Cervino

Últimos largos antes de la cima del Cervino

Al asomarnos vemos la mítica cruz de la cima del Cervino, con nuestros tres compañeros de aventura abrazados a ella. Son las 16:00 h. ¡Hemos tardado 13 horas en hacer cima! Pero la sensación es fantástica, caminando por el filo, porque más que una cima es una arista afiladísima que une dos cimas, la italiana y la suiza. Juan y yo nos hacemos una autofoto en la cruz, pero la cordada de Josep ya está bajando por la arista Hörnli y no hay tiempo que perder.

Cruz de la cima del Cervino (4.478 m)

Cruz de la cima del Cervino (4.478 m)

Cruz de la cima del Cervino (4.478 m) Cruz de la cima del Cervino (4.478 m)

Empezamos destrepando con el encordamiento bien corto, pero al cabo de un rato el terreno se empina y pasamos a hacer rápeles. Es una técnica más segura, pero requiere más tiempo, y el reloj sigue corriendo. Llegar al refugio Hörnli queda descartado: nuestro único objetivo es alcanzar el Solvay, el refugio de emergencia situado en plena arista Hörnli, con 6 plazas para dormir.

Descenso por la arista Hörnli del Cervino

Después de rapelar las maromas superiores de la ruta suiza, llegamos a un terreno más rocoso que bajamos destrepando. Poco a poco vamos perdiendo metros. Juan y yo pasamos en cabeza y vamos montando algún rápel que aprovechan nuestros compañeros. Se está haciendo de noche y el tiempo empeora: unas nubes negras empiezan a pasar por encima de nosotros. Monto un rápel para llegar a una zona tras la cual debería estar el Solvay, pero no veo nada. Bajan mis compañeros hasta donde estoy y avanzan unos metros más; me quedo solo arriba, de pie. Josep enciende el GPS, que indica que el refugio está a menos de 50 metros. De repente oigo un estruendo y veo un fogonazo circular y blanco donde están mis cuatro compañeros. ¿Qué ha pasado? Veo a Josep con cara de susto y sorpresa. Ha caído un rayo y les ha pasado por encima. Seguramente ha caído en la cima y ha bajado por la arista, ya con menos intensidad, atravesando el cuerpo de mis amigos. Comentan que han notado una descarga eléctrica, unos en el brazo, otros en el pecho. Increíblemente, a unos 10 metros, yo no he notado nada. ¿Será porque ellos tenían las manos en la roca y yo estaba de pie? No hay tiempo que perder: destrepamos rápidamente más terreno y, tras un último rápel, llegamos por fin al refugio Solvay a las 22:30 h.

Para cenar solo tenemos 2 sobrecitos de sopa y los restos del picoteo del día. Menos es nada.

Refugio Solvay, arista Hörnli (Cervino)

A las 00:00 dormimos a pierna suelta, a pesar del frío que hace dentro. Hacia las 5:00 oigo, medio dormido, unas voces en español que llegan de fuera, comentando el uso del Solvay y la altitud. Enseguida siguen hacia arriba. Debe de ser un guía español con sus clientes.

Nos levantamos tarde, a las 7:00, y cuando Josep se da cuenta nos cae una pequeña bronca: él no ha puesto el despertador y esperaba que lo pusiéramos nosotros. Un desayuno de dos sobres de café para cinco personas es todo nuestro sustento para lo que queda de bajada, unos 700 m.

Descenso por la arista Hörnli del Cervino

Empezamos a bajar ya de buen humor, pero atentos y concentrados, porque el terreno es delicado hasta el final, con continuos destrepes y algún rápel.

Descenso por la arista Hörnli del Cervino Descenso por la arista Hörnli del Cervino

Descenso por la arista Hörnli del Cervino Descenso por la arista Hörnli del Cervino

Descenso por la arista Hörnli del Cervino Descenso por la arista Hörnli del Cervino

A las 12:00 llegamos al refugio Hörnli y lo celebramos con unas buenas cervezas y un rösti del lugar.

Refugio Hörnli al final del descenso del Cervino

Refugio Hörnli al final del descenso del Cervino

Al poco rato vemos llegar de la ruta un equipo con algunas caras conocidas. ¡Claro! Es el equipo de Desafío Extremo, con Jesús Calleja y su hermano, que han llevado al actor Santi Millán a coronar su primer cuatromil, ni más ni menos que el Cervino.

Refugio Hörnli al final del descenso del Cervino

Después de charlar un rato con ellos entre bromas, nos despedimos de este lugar maravilloso y emprendemos el camino de bajada hacia nuevos retos.

El Cervino (Matterhorn), 4.478 m

El entorno
El Cervino (Matterhorn en alemán, Cervin en francés) se levanta en la frontera entre Suiza y Italia, en los Alpes Peninos, entre Zermatt (Valais) y Breuil-Cervinia (Valle de Aosta). Es una pirámide casi aislada con cuatro aristas: Hörnli (NE), Zmutt (NO), Lion (SO) y Furggen (SE). La cima es una arista afilada de unos 100 m con dos puntas: la suiza (4.478 m) y la italiana (4.476 m), donde está la cruz.

La vía
La arista de Lion es la vía normal italiana. Es algo más difícil que la Hörnli suiza: más vertical, menos equipada y con pasos de escalada de más grado (numerosos de III y alguno de IV). Por su orientación suele acumular más nieve y hielo, lo que convierte buena parte del recorrido en terreno mixto. Los pasos clave están resueltos con cuerdas fijas instaladas por los guías del valle.
Col du Lion – refugio Carrel: una hora de trepada con alguna cuerda fija para superar tramos desplomados hasta el refugio, a 3.830 m.
Refugio Carrel – Pico Tyndall: justo encima del refugio, una cuerda fija en un muro que, con verglás, pone a prueba desde el primer minuto. Siguen tramos mixtos por la Gran Torre, la travesía del Mauvais Pas, un muro con una maroma de 30 m y una arista de nieve de unos 45º hasta el Pico Tyndall (unos 4.240 m).
Travesía del Tyndall: arista horizontal y muy aérea, con nieve y destrepes en mixto y un corto rápel.
Pirámide final: tramos verticales bien protegidos, algún paso en dry-tooling según las condiciones, la escalera Jordan (peldaños de madera junto a una cuerda fija) y dos largos más hasta la arista cimera.
Ojo: es una vía larga y comprometida (nosotros tardamos 13 horas del Carrel a la cima), muy sensible a la nieve y al hielo, y expuesta a tormentas. El descenso por la Hörnli también es largo: conviene saber dónde está el refugio Solvay por si se hace de noche.

Primera ascensión
La arista de Lion fue el escenario de la carrera por el Cervino. Jean-Antoine Carrel, guía de Valtournenche, la intentó durante años desde 1857, y John Tyndall llegó en 1862 a la punta que hoy lleva su nombre. El 14 de julio de 1865 Edward Whymper alcanzó la cima por la Hörnli, en una ascensión que acabó en tragedia durante el descenso. Tres días después, el 17 de julio de 1865, Carrel y Jean-Baptiste Bich completaron por fin la arista de Lion y firmaron la primera ascensión por la vertiente italiana.

Aproximación
Desde Breuil-Cervinia (2.006 m) se sube al refugio Duca degli Abruzzi (2.802 m) y, por una trepada y una travesía delicada de nieve, al Col du Lion (3.580 m). Desde el collado, una hora de trepada con cuerdas fijas lleva al refugio Carrel (3.830 m), no guardado, con literas, mantas y cocina. Nosotros llegamos desde el refugio Teodulo: 2 horas de bajada y unos 1.000 m de subida.

Descenso
Bajamos por la arista Hörnli, a base de destrepes y rápeles por las cuerdas fijas superiores, hasta el refugio de emergencia Solvay (4.003 m), donde hicimos noche. Al día siguiente, unos 700 m más de destrepes y algún rápel hasta el refugio Hörnli (3.260 m) y bajada hacia Zermatt. La alternativa es rapelar la propia arista de Lion.

Croquis de la arista de Lion al Cervino
Croquis de Joan Jover

Un abrazo a tod@s,
Jose