lunes, 23 de febrero de 2015

Nautilus (270 m, IV+) al Montgrós – Ecos, Montserrat

Vía: Nautilus
Zona: Montserrat – Ecos (Montgrós)
Longitud: 270 m
Dificultad: IV+ (un paso de V)
Exposición: S1
Orientación: Sur
Primera ascensión: Gustavo Máñez
Tipo de roca: Conglomerado
Equipamiento: Equipada con parabolts
Material recomendado: 8 cintas exprés
Aproximación: 1 h 30 desde Can Jorba, por el Camí de la Palomera
Descenso: Por la normal del Montgrós y después por el Camí dels Francesos
Fecha actividad: 14.02.2015
Cordada: Tres cordadas: Jose Bermudo con Jose Soler y Montse Mir; Moira Pereyra, Marcos, Jordi Porta y Alberto Bermudo

Panorámica de las agujas de Montserrat bajo un cielo azul con nubes

Grupo de amigos con casco posando en lo alto de la vía, con las agujas de Montserrat al fondo

Croquis de la cara sur del Montgrós, en Montserrat, con el trazado de las vías, entre ellas la Nautilus
Croquis de la cara sur del Montgrós

Reseña de la vía Nautilus al Montgrós, con el trazado y los largos
Reseña de la Nautilus

El entorno
El Montgrós es una de las agujas del sector de Ecos, en Montserrat, y su cara sur reúne varias vías de dificultad moderada. La Nautilus es una vía de 7 largos abierta por Gustavo Máñez y equipada con parabolts: tres largos son de transición y el resto son agradables tiradas que no sobrepasan el IV+, salvo en el último largo, con un paso de V. Se llega por la larga aproximación del Camí de la Palomera, y se baja por la normal del Montgrós y el Camí dels Francesos.

La vía
L1 (IV+): roca fría y poco agradable; el paso de IV+ cuesta si los dedos se vuelven insensibles.
L2: más templado. Una travesía conduce al siguiente largo.
L3 (IV): el más bonito, una agradable placa.
Último largo (V): tras otra travesía de III, un breve paso vertical con buena presa, una fácil placa y reunión en una sabina.

Aproximación
Una hora y media desde Can Jorba, por el Camí de la Palomera.

Descenso
Por la normal del Montgrós y después por el Camí dels Francesos.

Crónica de la escalada
Después de 5 meses de baja por el accidente, es hora de probar la mente y el cuerpo escalando con algunos de mis mejores amigos.
Así que elegimos una sencilla vía en mi paraíso particular, Montserrat. Escalaremos el Montgrós por la Nautilus, una vía de 7 largos abierta por Gustavo Máñez, 3 de los cuales son de transición, y el resto, agradables tiradas que no sobrepasan el IV+, excepto en el último largo con un paso de V. Todos los largos están perfectamente equipados. Adjunto la excelente reseña del Coleccionista de Vías y otra que he encontrado por la red.

Imagen adicional de la reseña de la Nautilus al Montgrós, adjunta por Jose

Quedamos pronto en Can Jorba y emprendemos la larga aproximación de hora y media por el Camí de la Palomera. Voy bien acompañado con Moira Pereyra, Jose Soler, Marcos, Jordi Porta, Montse y mi hermano Alberto. El día es frío y está tapado, pero nada me nublará esta jornada de ilusión y motivación.

El Montgrós visto desde el camino de aproximación, con el cielo cubierto

Parte del grupo durante la larga aproximación por el Camí de la Palomera

Escalador en el primer largo, por una fisura entre dos paredes de conglomerado

El grupo preparándose al pie de la vía antes de formar las tres cordadas

Una vez a pie de vía, formamos tres cordadas. Sí, ¡tres en la misma vía! Yo subiré con Jose y Montse, e iré de segundo toda la jornada, pues no me puedo permitir todavía una caída. Además, me han subido el peso. No me puedo quejar. Ya en el primer largo notamos la roca fría y poco agradable, y el paso de IV+ cuesta porque los dedos se vuelven insensibles.

Cordada subiendo por una placa de conglomerado en el primer tramo de la Nautilus

Escalador en el primer largo de la Nautilus, de IV+ con roca fría

El segundo largo ya está más templado y subo más tranquilo. No me duelen las cervicales, y eso para mí es lo más importante. A continuación, una travesía nos conduce al largo más bonito, una agradable placa de IV.

Escalador en una reunión al pie de una pared de conglomerado, con la cuerda en primer plano

Compañeros escalando la placa de IV, el largo más bonito de la Nautilus

Dos escaladores con casco en una reunión junto a la placa, con vegetación detrás

Escalando la placa de IV de la Nautilus

Placa de conglomerado con la cuerda tendida, vista desde abajo

Cordada en la travesía de III hacia el último largo de la Nautilus

Después de otra travesía de III y a pie del último largo nos encontramos el suelo nevado, y eso nos obliga a calzarnos las zapatillas. Un breve paso vertical, pero con buena presa, conduce a una fácil placa y, más tarde, a una sabina donde montamos reunión.

Placa de conglomerado y bloques de la parte alta de la vía, con bosque a la derecha

Reunión con el suelo nevado al pie del último largo de la Nautilus

Escaladora con chaqueta azul y casco en una reunión con nieve en el suelo, junto a su compañero

Escalando el último largo de la Nautilus, con nieve en las repisas

Escalador con chaqueta azul subiendo una placa nevada entre sabinas

Reunión en la sabina al final de la Nautilus

La jornada ha sido fantástica, y acompañado de buenos amigos he podido sentir otra vez la roca en mis dedos.
¡Gracias por llevarme a escalar!

El descenso lo realizamos por la normal del Montgrós y después por el Camí dels Francesos.

Descenso por la normal del Montgrós hacia el Camí dels Francesos

Vista de Montserrat durante el descenso del Montgrós

Un abrazo a tod@s,
Jose

sábado, 4 de octubre de 2014

Neuronium (otro intento y accidente) (675 m, 6a) al Tossal del Coscollet – Oliana

Vía: Neuronium
Zona: Oliana (Tossal del Coscollet, Alt Urgell)
Longitud: 675 m
Dificultad: 6a (V+)
Exposición: S2
Tipo de roca: Caliza
Equipamiento: Bolts, espits y pitones; reuniones rapelables
Material recomendado: 12 cintas exprés y juego de friends
Aproximación: 1 h
Descenso: Si aparcas en la cima, no existe
Fecha actividad: 20.09.2014
Cordada: Eduard Martínez y Jose Bermudo

Jose Bermudo, con camiseta verde, escalando una placa de la Neuronium con la cuerda tendida

Eduard Martínez escalando la pared de caliza de la Neuronium, entre arbustos


Hay vías que se resisten, bien porque el reto a asumir supera nuestras propias capacidades, o porque una especie de mal fario se ha cernido sobre tu elección. En el caso de la Neuronium al Tossal del Coscollet se trata más bien de lo segundo. Su longitud no es superior a muchas de las vías que he hecho este mismo año, el grado es más bien amable, el equipamiento es bastante bueno, y la roca aceptable.

Ya hace un par de años la intenté con Juan Lazo, pero un enorme buitre casi me arranca el cuero cabelludo, y entre embarques y quejas de mi compañero por la calidad de la roca, decidimos bajarnos. Esta vez vengo con Eduard Martínez, con quien he compartido esquí de montaña, pero no hemos escalado nunca juntos.

Aunque nos levantamos temprano, esta vez no hemos dormido en la cima del Tossal, y toca hacer la pista de 15 km, después bajar la canal y hacer los tres rápeles hasta el pie de la montaña. El inicio de vía cuesta de ver y, aunque ya he estado, tardamos algo en encontrarlo.

Vamos tarde, y empezamos la escalada a las 10:30 h. Recuerdo perfectamente los tres primeros largos. Eduard, al igual que yo en mi anterior intento, empalma el primero y el segundo sin problemas.

Enebro retorcido con cintas y cuerda en la reunión de un largo de la Neuronium

En el tercer largo hay un inicio algo difícil, que en la reseña le dan A0. Pero de eso nada, imposible llegar al otro bolt ni con pedal. Yo ya me conozco el paso, y hago una pequeña travesía a izquierda a buscar presas y subir luego directamente hacia el otro bolt. Sale un V+ bonito y atlético. Más arriba, coser y cantar, y subo confiado sin apenas poner seguros.

Pared de roca anaranjada y gris junto a un pino en el tercer largo de la Neuronium

Escalador visto desde arriba en una repisa de roca, con el bosque del valle debajo

Últimamente mi confianza es elevada, y cuando el terreno es fácil prefiero subir rápido y equipar lo imprescindible. Cuando llego a la R veo la excursión de más de 10 m que he hecho. En ese momento recuerdo unas palabras que me comentó el maestro Antonio G. Picazo, con quien tuve el placer de compartir una escalada en la cara Sur de Montserrat: «Sigo vivo porque equipo aunque no sea necesario». Habría que hacerle más caso, pienso.
El siguiente largo ya es terra ignota y lo abre Eduard en roca delicada de IV+, para montar R al lado de un árbol.

Eduard Martínez en la pared de la Neuronium durante el largo de IV+ de roca delicada

Eduard me comenta, con razón, que vamos justos de tiempo. Habrá que darse prisa. Según la reseña que llevamos, el siguiente largo, de V/V+, sale recto, pero veo un bolt en travesía descarada a la izquierda, y hacia allá voy. Luego otro bolt aún más a la izquierda. Qué raro. ¿Será otra vía? Destrepo y echo un vistazo por la derecha, pero no veo ningún seguro. Así que vuelvo a destrepar y sigo el itinerario inicial.

Los minutos vuelan. Ahora viene un paso de V+ curioso, pero… qué narices, lo acero y escalo la última parte de IV+, desprovista de seguros. Para ahorrar tiempo voy rápido y no pongo nada, hasta que llego a la R5. Aquí mis recuerdos son confusos. O bien porque antes de poner la baga de anclaje me desequilibro, o bien por una maniobra equivocada, noto con horror que caigo hacia atrás. Con pánico extremo intento coger la anilla de la reunión con uno de mis dedos, sin éxito. Acto seguido veo pasar la pared a toda velocidad. Un vacío en mi memoria. La sacudida ha debido de ser terrible. Mínimo 20 metros de caída. Colgado de la cuerda, noto un fortísimo dolor en las cervicales y en la espalda. La cabeza me da vueltas. Quiero bajar a la reunión. Eduard me comenta que he perdido unos minutos el conocimiento. Poco a poco me descuelga y recupero algo de material. Pero el último trozo de travesía me lo tengo que currar y con los brazos me agarro a la cuerda hasta que llego a mi compañero. Le ruego que llame al 112. «Pero Jose, si hacemos 4 rápeles estamos abajo y allí el rescate será muy fácil». «Imposible, Eduard, no estoy en condiciones de bajar». Mientras llega el rescate me quito los pies de gato y me pongo el gore, pues empiezo a temblar de forma incontrolada. Ya oímos el helicóptero de los GRAE hacia las 13:00 h. Dejan un rescatador que me inmoviliza, y más tarde el helicóptero me saca con un torno.

Rescatador del GRAE trabajando con cuerdas entre los árboles junto a la pared

Rescatador atendiendo e inmovilizando al escalador accidentado entre los árboles, al pie de la pared

Evacuación del escalador accidentado con el helicóptero del GRAE

Maniobra del rescate en helicóptero tras el accidente en la Neuronium

Entre los rescatadores está Miquel Blanco, el autor del libro de escaladas del Alt Urgell, con quien comentamos el accidente. Pocos minutos más tarde me depositan en la carretera, donde me espera una ambulancia medicalizada y el personal médico me hace una primera revisión. Noto con dolor cómo unas tijeras destripan mi Gore-Tex Haglöfs nuevo, mi camiseta y el arnés.

Atención médica en la carretera tras el rescate

Ambulancia medicalizada y personal sanitario tras la evacuación

En media hora ya estoy en Lleida y me ingresan en el hospital Arnau de Vilanova. Vuelvo a comentar que me duelen muchísimo las cervicales. Toda la tarde es un vaivén en la camilla de los rayos X al TAC, y de ahí a otros exámenes. Un fuerte tranquilizante hace que un velo de irrealidad se pose sobre mi conciencia. Al fin, ya de noche, me confirman la fractura del hueso occipital del cráneo y posiblemente alguna vértebra dañada. Estoy vivo de milagro. En estos tres días Alba me acompaña en este purgatorio lleno de luces y enfermeras. Al cabo de cuatro días me trasladan en helicóptero a la Teknon de Barcelona, donde me ponen el collarín definitivo. Serán 40 días y 40 noches con una coraza que oprime no solo mi cabeza, sino mis ansias de escalar y de montaña. Y luego la lenta recuperación.

Recuperación en el hospital Arnau de Vilanova de Lleida

Imagen del ingreso hospitalario tras el accidente

Escalador con el collarín durante la recuperación

Ya en mi casa, todo el mundo me pregunta estos días si lo voy a dejar y si esto no habrá sido más que un aviso. Entonces sonrío y evoco una frase de un libro que leí y cuyo autor ahora no recuerdo:
«El montañero escala no porque no tenga miedo a la muerte, sino precisamente porque ama la vida».

Quiero dar las gracias al personal del GRAE por el rescate jugándose el pellejo, y al personal sanitario del Arnau de Vilanova de Lleida y de la Quirón-Teknon de Barcelona por aguantarme.

¡Ah! … y a Xavi Mountain por dedicarme esta viñeta.

Viñeta de Xavi Mountain dedicada al accidente de Jose en la Neuronium

Un abrazo a tod@s,
Jose

jueves, 2 de octubre de 2014

Cresta de Juclar (PD+, III) al Pic Negre de Juclar (2.629 m) – Andorra

Vía: Cresta de Juclar, integral hasta el Pic Negre de Juclar (2.629 m)
Zona: Pirineos – Andorra (Vall d'Incles)
Horario: 4,5 h hasta el Pic de la Pala Sobre l'Estany y 1 h más hasta el Pic Negre de Juclar
Dificultad: PD+ (III)
Exposición: S2
Equipamiento: Varios rápeles (el mayor, de 18 m); conviene llevar cordino para montarlos o reforzarlos
Material recomendado: Cuerda de 30 m, cordino para rápel y juego de friends
Aproximación: 1 h desde el refugio de Juclar hasta el Pic Occidental de Juclar
Descenso: De vuelta por la cresta al Pic de la Pala Sobre l'Estany y, de allí, a la Collada de Juclar y al refugio
Fecha actividad: 13.09.2014
Cordada: Alba Borràs y Jose Bermudo

Croquis de la cresta de Juclar integral hasta el Pic Negre de Juclar, trazado sobre tres fotos anotadas
Croquis de la cresta integral hasta el Pic Negre de Juclar

El entorno
La cresta de Juclar es una modesta dorsal rocosa que une los picos del mismo nombre, en la cabecera de la Vall d'Incles, al noreste de Andorra y junto a la frontera con el Ariège. A sus pies quedan los estanys de Juclar y el refugio guardado que sirve de base. Es una actividad ideal para iniciarse en la escalada de crestas: no es muy larga, el grado no sobrepasa el III, no es mantenida y existen múltiples escapes en caso de mal tiempo u horario apretado. A cambio, el itinerario nos obsequia con paisajes magníficos en un entorno salvaje y lejos de las estaciones de esquí.

La vía
La integral tiene tres partes. La primera, del Pic Occidental al Pic Oriental de Juclar, es fácil: se sube al Pic O por unos 10 m de III, se rapela y se sigue el filo con algunos rápeles más. La segunda, del Pic E al Pic de la Pala Sobre l'Estany, es la más interesante: un descenso delicado, trepadas de III, tramos afilados y a caballo, y un espolón final que empieza con un flanqueo aéreo de III. La tercera, hasta el Pic Negre de Juclar, es opcional: un gendarme que se destrepa (II+), una chimenea húmeda que también se destrepa (III) y gradas fáciles hasta la cima.

Ojo: creo que hay una confusión en la reseña de Pako Sánchez en su primer libro de crestas, pues considero que se confunde el Pic de la Pala con el Pic Negre. Nosotros escalamos hasta el Pic Negre y volvimos sobre nuestros pasos hasta el Pic de la Pala.

Aproximación
Desde el final de la carretera de la Vall d'Incles (Pont de la Baladosa) se sube al refugio de Juclar por un sendero cómodo y bien marcado, en 1 h 30 – 2 h. Del refugio al Pic Occidental de Juclar queda 1 h más, incómoda, con una parte final empinada, herbosa y expuesta.

Descenso
Desde el Pic Negre se vuelve por la cresta al Pic de la Pala Sobre l'Estany y de allí se baja a la Collada de Juclar; de la collada al refugio es un paseo. Si se termina la cresta en el Pic de la Pala, se baja directamente a la collada.

Crónica de la escalada
La idea es hacer dos cordadas, Alba y yo, y mi hermano con Ewa, para que pueda entrenarse abriendo como primero de cordada en su primera cresta. Así que el viernes empezamos a caminar hacia el refugio de Juclar por el cómodo sendero.

Subiendo con la mochila por el sendero de la Vall d'Incles hacia el refugio de Juclar

El refugio de Juclar, de tejado oscuro, entre prados y laderas rocosas

El refugio de Juclar es fantástico. Está nuevo, las literas son supercómodas y los guardas, muy amables. Además coincide que esa noche hay actuación al aire libre, ¡a 2.320 m!, de un grupo de música minimalista. De cena tenemos pica-pica con carne y allioli, ensalada y ron. Insuperable.

Pero el despertador suena temprano. Mi hermano no se encuentra bien y Ewa se quedará con él, por lo que Alba y yo iniciamos la incómoda aproximación hasta el Pic O de Juclar, con una parte final empinada, herbosa y expuesta.

Parada entre bloques y hierba en la aproximación al Pic Occidental de Juclar, a primera hora

Pendiente herbosa y empinada al final de la aproximación, ya con la cuerda

Ascendemos el Pic O por unos 10 m de III y lo rapelamos para iniciar la cresta. Esta primera parte es fácil, y solo algunos rápeles nos ralentizarán la marcha hasta alcanzar el Pic E de Juclar.

Primeros metros de la cresta de Juclar, junto a un gendarme y con las montañas de Andorra al fondo

Rápel de 18 m por un resalte de roca en la primera parte de la cresta
Rápel de 18 m

Vista hacia abajo de las losas de la cresta, con la cuerda tendida hasta el compañero

Destrepando un resalte vertical de la cresta, con las cimas vecinas detrás

Avanzando por los bloques del filo, con uno de los estanys de Juclar abajo a la derecha

Posando en el filo de la cresta, con casco y cuerda, ante un amplio panorama de cumbres

Desde el Pic E hasta el Pic de la Pala Sobre l'Estany tenemos el tramo más interesante de la cresta, con un descenso delicado, trepadas de III, tramos afilados y a caballo, y un espolón final que se inicia con un flanqueo de III más impresionante y aéreo que difícil.

Trepada a un torreón de roca de la cresta bajo un cielo azul intenso

Tramo aéreo de la cresta entre el Pic Oriental de Juclar y el Pic de la Pala, con la cuerda roja en primer término

Tramo afilado de la cresta camino del Pic de la Pala Sobre l'Estany

Trepada de III en el tramo central de la cresta de Juclar

Reunión después del flanqueo de III, en el espolón final del Pic de la Pala Sobre l'Estany
R después del flanqueo de III

Escalando el espolón final del Pic de la Pala Sobre l'Estany

Últimos metros de la cresta antes del Pic de la Pala Sobre l'Estany

Ya solo nos queda la tercera y última parte, que es opcional, hasta el Pic Negre de Juclar. Descendemos caminando hasta un gendarme que destrepamos en II+. Más tarde hay un destrepe de una chimenea húmeda en III y, a continuación, gradas fáciles para alcanzar la cima. A ella accederemos más bien por la arista de la derecha.

Inicio de la tercera parte de la cresta, del Pic de la Pala hacia el Pic Negre de Juclar

Destrepe en la arista que lleva al Pic Negre de Juclar

Paso de roca en el tramo final de la cresta de Juclar

Trepada por la arista hacia el Pic Negre de Juclar

Gradas fáciles de la parte alta del Pic Negre de Juclar

Último tramo de la cresta bajo la cima del Pic Negre de Juclar

El Pic d'Escobes visto desde la cresta de Juclar
Pic d'Ascobes

Para descender volvemos por la cresta al Pic de la Pala y bajamos a la Collada de Juclar. De ahí al refugio es un paseo.

Un abrazo a tod@s,
Jose