miércoles, 21 de agosto de 2013

Normal por la entrada directa (200 m, 6b (V+ obl.)) al Puro del Mallo Pisón – Riglos

Zona: Riglos (Mallos de Riglos)
Longitud: 200 m (8 largos)
Dificultad: 6b (V+ obligado)
Exposición: S1+
Orientación: Oeste hasta el collado; sureste en el Puro
Primera ascensión: Alberto Rabadá, Manuel Bescós y Ángel López «Cintero», 15.07.1953 (vía normal)
Tipo de roca: Conglomerado
Equipamiento: Equipada con bolts, puentes de roca y algún pitón; reuniones rapelables
Material recomendado: 12 cintas exprés, friends medianos y semáforo de aliens
Aproximación: 20 minutos desde el aparcamiento
Descenso: Cinco rápeles por la vía (35, 35 y 45 m hasta la R3, y dos más hasta el suelo)
Fecha actividad: 18.08.2013
Cordada: Juan Lazo y Jose Bermudo

El Puro, la aguja adosada al Mallo Pisón, en los Mallos de Riglos

Croquis de la vía Normal al Puro del Mallo Pisón (Mallos de Riglos)
Croquis de la vía Normal al Puro de Riglos

El entorno
El Puro es la aguja más reconocible de los Mallos de Riglos (Huesca): un monolito esbelto adosado al Mallo Pisón, del que lo separa un collado colgado a media pared. La roca es el conglomerado típico de Riglos, de bolos grandes, y la escalada es casi siempre muy vertical.

La vía
Ocho largos en dos partes muy distintas. La primera sube por la vertiente oeste, a la sombra a primera hora, hasta el collado del Puro; la segunda recorre la cara sureste de la aguja, ya a pleno sol. La entrada directa arranca unos 30 m más allá de la normal, por un gran diedro: dos largos mantenidos en V+, de oposición, el primero cada vez más desplomado y el segundo, de 40 m, más técnico. Aquí se une a la vía normal. Siguen una travesía ascendente a la derecha (III, 25 m), un diedro extraplomado de 6a+ y un largo de diedro y chimenea (IV+, 50 m) hasta el collado. En el Puro quedan tres largos cortos, unos 70 m en total, sobre muy buena roca: V con un paso de V+, una salida de 6a seguida de un muro vertical y una panza de 6b antes de la cima.

Ojo: el primer seguro de la entrada directa está a casi 5 m. La graduación es de otra época y los pasos de 6a y 6b aprietan más de lo que dice el número, aunque se pueden superar en artificial; en el diedro del cuarto largo hace falta un friend mediano para el A1. El largo de chimenea al collado está solo semiequipado. Para el rápel de 45 m hacen falta dos cuerdas de 60 m.

Primera ascensión
La cima del Puro se alcanzó por primera vez el 15 de julio de 1953. Lo consiguieron Alberto Rabadá, Manuel Bescós y Ángel López «Cintero», que tenían 19, 22 y 16 años, tras dos noches de vivac en la pared. Antes, la aguja se había cobrado dos vidas: la de Mariano Cored en 1947 y la de Víctor Carilla en 1950.

Aproximación y descenso
Desde el aparcamiento o el refugio de Riglos se llega al pie de vía en unos 20 minutos, prácticamente en llano. Para la entrada directa hay que seguir unos 30 m más por el camino hasta el gran diedro de acceso.
Se baja en rápel: dos de 35 m hasta la chimenea de acceso al collado y uno de 45 m hasta la R3. Desde ella, un cable lleva a otra instalación, y dos rápeles más dejan en el suelo.

Crónica de la actividad
Segundo día en Riglos y segunda clásica que nos proponemos escalar Juan Lazo y yo. En el refugio nos han sugerido la Normal al Puro, que si se realiza por la entrada directa resulta una vía de lo más recomendable.

El Puro es una emblemática aguja adosada al Mallo Pisón de Riglos y destaca de forma natural en este paisaje maravilloso que son los Mallos. Fue ascendida por primera vez en el año 1953 por Manuel Bescós, Alberto Rabadá y Ángel López «Cintero», quienes lograron la cima del Puro en el séptimo intento absoluto. Antes, dos intentos acabaron de forma trágica. El tipo de roca es muy característico, compuesta de grandes bloques de conglomerado, más grandes que los típicos de Montserrat, y la escalada resulta casi siempre muy vertical.

Esta vía se desarrolla en su primera parte por la cara Oeste, en la que tendremos sombra a primera hora, y luego una vez en el collado del Puro, ascenderemos por la vertiente Este, ya a pleno sol.

Así que nos levantamos a las 7:15 para desayunar en el refugio y a las 8:30 ya estamos a pie de vía. Han sido solo 20 minutos de aproximación en llano, insuficientes para calentar. Como queremos empezar por la entrada directa, tenemos que avanzar unos 30 m más por el camino para encontrar el gran diedro de acceso.

Solo verlo, si ayer nos peleábamos por abrir los largos, hoy nos pasa un poco al revés. El primer largo es un diedro que poco a poco se va desplomando hasta alcanzar una repisa. Las dudas asoman. Vaya con la Normal al Puro… jejeje… Bueno, pienso, se supone que no pasa de V+ este largo, aunque en el refugio nos han dicho que en esta vía el grado no está muy claro, y hay pasos que parecen de 6b…

No me lo pienso. Me gusta empezar el primero, así me quito rápido los nervios. El primer bolt está a casi 5 metros. Mejor no caerse. Poco a poco voy encontrando buenas presas para manos, y sobre todo para pies, que es donde está la clave para los 2 primeros largos. Las chapas están bien repartidas, y con buena técnica de oposición se van resolviendo los pasos. El largo es totalmente mantenido en el V+ y no hay respiro. La guinda está al final, donde el extraplomo se acentúa, pero con varios pasos de fuerza se resuelve. Una vez en la reunión, miro hacia abajo y mis ojos van directamente al suelo a varios metros de la pared. Y me habían dicho que era una buena vía para iniciarse en Riglos… jejeje

Primer largo de la Normal al Puro por la entrada directa: diedro que se va desplomando

Escalando en oposición el diedro de la entrada directa al Puro, en Riglos

Vista desde la primera reunión de la entrada directa al Puro

El segundo largo, que abre Juan, es parecido al primero, quizás menos atlético pero más técnico. Aun así, no tiene desperdicio, y también es mantenido de arriba a abajo, aunque bien protegido. Los pasos se suceden también en oposición, y en algún punto requiere mirárselo bien porque las presas son más justas. El largo sigue también la fisura-diedro que se eleva 80 metros por encima del suelo, y éste ya coincide con la vía normal, que no abandonaremos hasta la cima. Al cabo de 40 m monta R.

Segundo largo de la Normal al Puro por la entrada directa: fisura-diedro mantenida

Progresando por la fisura-diedro del segundo largo, entre el Puro y el Mallo Pisón

Parte alta del segundo largo de la Normal al Puro, en los Mallos de Riglos

Ahora viene el largo 3, una travesía ascendente a derecha de unos 25 m de III que te deja en la tercera reunión, antes del diedro-chimenea que da acceso al collado del Puro en dos largos. Estos 2 largos transcurren entre la parte inferior del Puro y el Mallo Pisón. En este momento asoma por detrás una cordada de catalanes que quieren subir por la Directa Norte y con los que entablamos rápidamente conversación.

Tercer largo de la Normal al Puro: travesía ascendente a la derecha

El largo 4 lo abre Juan y básicamente hay que vencer un diedro extraplomado de 6a+. En el mismo hay 2 parabolts y un pitón, pero si se quiere pasar en artificial hay que meter un friend mediano para el pertinente A1.

Cuarto largo de la Normal al Puro: diedro extraplomado de 6a+

Superando el diedro extraplomado del cuarto largo de la Normal al Puro

El largo 5 lo abro yo. Empieza en diedro y acaba en chimenea, semiequipada, en IV+, durante unos 50 m justos hasta el collado. Hay una reunión opcional (de hecho es una instalación de rápel de la bajada) a los 35 m.

Quinto largo de la Normal al Puro: diedro y chimenea hacia el collado

Chimenea de acceso al collado del Puro, entre la aguja y el Mallo Pisón

¡Y llegamos al Puro propiamente dicho! Nos esperan 3 largos muy cortos que suman en total unos 70 m, pero muy bonitos y con muy buena roca. Mientras oímos a los otros compañeros que suben por la Norte, Juan se prepara para abordar el primero de los tres largos de la cara SE. Éste comienza en chimenea para subirse a un bloque empotrado, desde el cual se escala en placa, asegurado con 2 bolts, dos puentes de roca y un pitón. El largo es de V con un paso picante de V+, de unos 25 m.

Primer largo de la cara sureste del Puro, desde el collado

Escalando en placa la cara sureste del Puro de Riglos

Vistas de los Mallos de Riglos desde la cara sureste del Puro

El segundo largo me toca. Le dan 6a en la salida. Debe ser un 6a de otra época, porque es que no puedo ni levantarme de la reunión. O sea que saco el pedal y para arriba. Luego me encuentro con un murito vertical, de V se supone, pero tengo que apretar hasta la R. Han sido unos 15 m.

Segundo largo de la cara sureste del Puro, con salida de 6a

Muro vertical del segundo largo del Puro, en Riglos

El tercer largo, que abre Juan, tiene otra panza de 6b para empezar. Ya ni siquiera lo intenta en libre y saca el pedal a la primera. Tras unos metros sale en libre, pero sigue vertical en IV+ y laza un merlet. Luego ya fácil llega hasta la cima. Luego vengo yo y hago unos pasos en libre hasta que saco también el pedal. ¡El paso de 6b me parecía más fácil que el 6a de antes!

Último largo del Puro: panza de 6b antes de la cima

Llegando a la cima del Puro del Mallo Pisón

¡Y hacemos cima al Puro del Mallo Pisón! Nos encontramos con la cordada de la Norte. Nos felicitamos. Fotos. Qué fin de semana.

En la cima del Puro, en los Mallos de Riglos, tras escalar la vía Normal

Ahora toca bajar. Hacemos 2 rápeles de 35 m cada uno hasta la chimenea de acceso al collado, y desde allá un rápel de 45 m hasta la R3. Desde ésta un cable nos conduce a una instalación, desde donde en dos rápeles ya estamos en el suelo.

Descenso en rápel del Puro de Riglos

Qué gran lugar de escalada es Riglos. ¡Volveremos!

El Puro y el Mallo Pisón al terminar la escalada, en Riglos

Un abrazo a tod@s,
Jose

martes, 20 de agosto de 2013

Pany-Haus (330 m, D+ 6a+ (V+ obl.)) al Mallo Pisón – Riglos

Zona: Riglos (Mallos de Riglos)
Longitud: 330 m
Dificultad: D+, 6a+ (V+ obligado)
Exposición: S2
Orientación: Noreste
Primera ascensión: Jordi Panyella «Pany» y Jordi Casasayas «Haus», 1946
Tipo de roca: Conglomerado
Equipamiento: Semiequipada con espits, puentes de roca y algún pitón; reuniones rapelables
Material recomendado: 12 cintas exprés, friends medianos y semáforo de aliens
Aproximación: 10 minutos desde el aparcamiento
Descenso: Siete rápeles de 25 a 35 m, con tramos de cable y un destrepe (1 h 30)
Fecha actividad: 17.08.2013
Cordada: Juan Lazo y Jose Bermudo

Escalando en oposición la chimenea Pany-Haus del Mallo Pisón, en los Mallos de Riglos

Croquis de la vía Pany-Haus al Mallo Pisón (Mallos de Riglos)
Croquis de Todovertical

El entorno
Los Mallos de Riglos (Huesca) son uno de los grandes escenarios de la escalada en conglomerado: torres rojizas de hasta trescientos metros que se levantan justo encima del pueblo. El Mallo Pisón es uno de los mayores, y la gran chimenea que lo recorre de abajo arriba se distingue ya desde el aparcamiento, a 10 minutos del pie de vía.

La vía
Superclásica de chimenea que se escala casi entera en oposición, con las piernas bien abiertas. Nosotros hicimos nueve largos hasta el collado y tres más, de V, por la vía normal hasta la cima, aunque hay muchas reuniones opcionales y cada cordada las monta a su gusto. El primer largo traza una gran curva hacia la derecha para evitar el arranque de la chimenea. El paso más duro es el desplome de 6a del quinto largo, que se puede superar en artificial gracias a los puentes de roca y pitones. El más célebre es el paso UHF del octavo: se sube en oposición hasta un techo y hay que desplazarse en horizontal hacia atrás hasta encontrar la única salida.

Ojo: entre reuniones los seguros alejan bastante, salvo en los pasos difíciles. En el primer largo es fácil irse demasiado a la derecha y acabar en la vía Yuma. En el octavo hay un muro de roca descompuesta que conviene rodear por la derecha. El último largo de la normal es de unos 50 m y no tiene una reunión en condiciones: se monta en una sabina.

Primera ascensión
Abierta en 1946, en ocho horas, por Jordi Panyella «Pany» y Jordi Casasayas «Haus», los dos apodos que dan nombre a la vía. Ese mismo año, en abril, Panyella había firmado también la primera ascensión del Mallo Pisón, junto a Albert Murguia y Francesc A. Peyre.

Aproximación y descenso
Desde el aparcamiento de Riglos se llega al pie de vía en unos 10 minutos.
En la cima, un cable lleva a la primera instalación de rápel. Dos rápeles de unos 35 m dejan en el collado; otro de 30 m lleva a un segundo cable a la izquierda, y uno más de 30 m, a una especie de barranco equipado, donde se hace otro de 35 m. Tras destrepar unos metros, dos rápeles finales (25 + 35 m) dejan en el suelo. En total, alrededor de 1 h 30.

Crónica de la actividad
Primeros días de vuelta de vacaciones, y ya el primer fin de semana disponible, Juan Lazo y yo tenemos objetivo claro, pero en el Vignemale la meteo es mala, y la Norte clásica tendrá que esperar. Así que nos dirigimos a Lescún para probar las agujas de Ansabere... ¡y tampoco! Al despertarnos a las 6:00 en el coche no solo ha llovido, sino que además el cielo sigue nuboso y las paredes no se secarán... Salimos rápidamente hacia Riglos a ejecutar el plan C: la Pany-Haus al Mallo Pisón, una chimenea superclásica abierta hace un montón de años en este increíble paraje que son los Mallos de Riglos. Allí estuve hace unos años, pero sin escalar.

La aproximación, de risa, nos deja en 10 minutos al pie de vía, y ya a las 11.00 h estoy abriendo el primer largo.

Empiezo, algo impresionado por la pared que tengo encima. Todavía no le da el sol y se está fresco. En este primer largo hay que hacer una gran curva hacia la derecha, evitando la parte inicial de la chimenea. Veo un puente de roca lejos, y continúo a derecha a buscar un bolt, pero al cabo de unos metros me doy cuenta que me he equivocado y estoy yendo por la vía Yuma, en el largo de V. He subido demasiado. Toca travesear a izquierda por terreno expuesto y monto R ya en la chimenea en 2 espits. He hecho dos largos de la Pany de una tacada sin quererlo.

Primeros largos de la chimenea Pany-Haus al Mallo Pisón, en Riglos

Entrada a la chimenea de la vía Pany-Haus en el Mallo Pisón

El tercer largo, que abre Juan, se abre un poco a la derecha y luego va ya totalmente en chimenea, y con técnica total de oposición, en V y IV. El largo, como el resto de la vía, se encuentra semiequipado con espits, puentes de roca y algún pitón. Hay que decir que los largos descritos aquí no coinciden exactamente con ninguna de las reseñas que he encontrado, y pienso que todas las cordadas deben montar un poco las reuniones al gusto, pues hay muchas reuniones opcionales. Nosotros seguimos bastante el plan de reuniones de la reseña de Luichy.

Tercer largo de la chimenea Pany-Haus al Mallo Pisón: progresión en oposición

Dentro de la chimenea de la vía Pany-Haus, semiequipada con espits y puentes de roca

El cuarto largo, que me toca ahora, se inicia con un paso en oposición picantón, donde es preciso abrirse totalmente de piernas, como en casi toda la vía. Juan me hace una espectacular foto (la que abre la entrada). Luego sigue en V.

Cuarto largo de la chimenea Pany-Haus al Mallo Pisón, con las piernas totalmente abiertas

El quinto largo entra en 6a en un desplome, pero hay puentes de roca y pitones que permiten pasarlo en artificial. Juan lo intenta en libre en vano. ¡Aquí los 6a pican! Pasa el desplome y luego sigue fácil. El sol pronto empieza a asomar y nos va dando en alguna reunión. ¡Que estamos en verano!

Quinto largo de la chimenea Pany-Haus al Mallo Pisón: desplome de 6a

Superando el desplome del quinto largo de la vía Pany-Haus

Reunión en la chimenea Pany-Haus, con el sol asomando sobre el Mallo Pisón

El largo 6 es un IV fácil, pero muy bonito, y donde se sigue en progresión de oposición. En la reseña de Luichy aparece el puente de roca después de la R, cuando en realidad está antes.

El largo 7 es muy corto, al menos tal como lo hicimos nosotros, y Juan en IV+ hizo unos 20 m hasta una R con bolts.

Tramo medio de la chimenea Pany-Haus al Mallo Pisón, siempre en oposición

Séptimo largo de la vía Pany-Haus, hacia una reunión de parabolts

En el largo 8 yo tiré hacia arriba y no vi ninguna R intermedia, hasta que alcancé la R de bolts antes del collado. Este largo es muy bonito y espectacular, y hasta que no llegamos a la cima, Juan no me dijo que aquí fue donde se había caído de forma trágica hacía un par de semanas el gran escalador Jesús Ibarzo. Empieza con el famoso paso UHF, donde hay que subir en oposición hasta un techo y luego desplazarse horizontalmente hacia atrás hasta buscar la única salida factible y posible hacia arriba. Sencillamente espectacular. El largo sigue luego por la chimenea hasta un muro de roca descompuesta que hay que rodear más bien por la derecha, y enlazar un árbol. Luego otro diedro muy bonito y enseguida ya hacia derecha a buscar la R de bolts. Unos 50 m de V.

Octavo largo de la chimenea Pany-Haus al Mallo Pisón: el paso UHF

Parte alta de la chimenea Pany-Haus, antes del collado del Mallo Pisón

El largo 9 es de trámite en IV y III hasta el collado.

Afortunadamente la sombra nos vuelve a proteger. Ahora «solo» nos queda subir la normal al Mallo desde el collado en tres largos de V. El primero de ellos lo escalo con tendencia a la izquierda hasta encontrar un spit y un puente de roca. Luego en un paso tonto me lío y acabo sacando el pedal por primera y única vez en el día. Juan luego lo saca bien porque ha ido más por la izquierda. La R se monta debajo de un techito.

Primer largo de la vía normal al Mallo Pisón desde el collado

Escalando la vía normal del Mallo Pisón, en los Mallos de Riglos

El siguiente largo está mal indicado en la reseña de Luichy, pues hay que salir por la derecha y luego remontar. Juan así lo hace hasta llegar a una repisa, que luego hay que seguir a la izquierda hasta la R.

Segundo largo de la vía normal al Mallo Pisón

Repisa del segundo largo de la vía normal al Mallo Pisón

El último largo sale directo arriba en V y al cabo de 50 m acabo montando R en una sabina. Increíble que no hay ninguna reunión decente preparada.

Último largo de la vía normal, hacia la cima del Mallo Pisón

Pero qué contentos estamos. Nuestra primera escalada en Riglos, y encima por una vía mítica en el Mallo Pisón. Hemos tardado 6 horas.

A continuación encontramos el cable que nos lleva a la primera instalación de rápel. En un par de rápeles de unos 35 m nos plantamos en el collado. Otro rápel de 30 m nos lleva a otro cable a izquierda, y otro rápel más de 30 m a una especie de barranco equipado, donde al final hacemos otro rápel de 35 m. Fácilmente destrepamos unos metros y en 2 rápeles (25 + 35) acabamos en tierra firme, a 10 minutos de nuestra merecida cerveza, y después de solo 1 hora y media de rápida bajada.

Un abrazo a tod@s,
Jose

miércoles, 14 de agosto de 2013

Cerdà-Pokorski (800 m, D V+) al Petit Encantat (2.734 m) – Aigüestortes

Zona: Pirineos Boí (Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici)
Longitud: 800 m
Dificultad: D (V+)
Exposición: S3
Orientación: Norte
Primera ascensión: Joan Cerdà y Stefan Pokorski, 29.06.1959
Tipo de roca: Caliza
Equipamiento: Poco equipada; algún pitón en las reuniones
Material recomendado: 8 cintas exprés, friends medianos, semáforo de aliens y 2 o 3 clavos en prevención
Aproximación: 30 minutos desde el refugio Ernest Mallafré
Descenso: Tres rápeles hasta la Enforcadura; desde allí, por la canal central o remontando al Gran Encantat para bajar por su vía normal
Fecha actividad: 10.08.2013
Cordada: Josep Escruela, Víctor Rodríguez, Elisa Corrochano y Jose Bermudo

Els Encantats, en el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici

Croquis de la vía Cerdà-Pokorski al Petit Encantat (Aigüestortes i Estany de Sant Maurici)
Croquis de Jordi Castells

El entorno
Els Encantats son la imagen más conocida del Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici: dos cimas gemelas, el Gran Encantat (2.748 m) y el Petit Encantat (2.734 m), separadas por la Enforcadura y levantadas casi mil metros sobre el Estany de Sant Maurici. A sus pies está el refugio Ernest Mallafré, al que se llega desde Espot a pie o acercándose en taxi.

La vía
Gran clásica de corte alpino que recorre la vertiente norte del Petit Encantat. Son unos 800 m de escalada en los que predomina el III, con cinco largos hacia la mitad entre el IV y el V y un par de pasos de V+. El equipamiento es casi inexistente: solo en algún largo difícil aparece algún pitón, y las reuniones hay que montarlas.

Se entra por un diedro de III con tendencia a la derecha, unos metros a la izquierda de la entrada a la canal central. Sigue un espolón poco inclinado de roca, hierba y árboles (II/III), de difícil protección, y después una canal estrecha de roca delicada. Más arriba hay que cambiar de canal y situarse más a la izquierda de la pared para afrontar los largos difíciles: uno de roca mala y difícil de proteger, otro vertical de IV+ con un paso fino, una travesía muy expuesta a la izquierda (III/IV) y un último largo que acaba en un diedro extraplomado (V+). Quedan unos 150 m de II y III hasta la antecima y la cruz de la cima.

Ojo: itinerario largo, con roca delicada en varios tramos y casi sin material fijo; en la travesía apenas se puede proteger. El descenso es largo y laborioso, y la canal central puede conservar nieve incluso en pleno agosto, lo que obliga a rapelar y quizá a abandonar material.

Primera ascensión
Abierta el 29 de junio de 1959 por Joan Cerdà y Stefan Pokorski en la cara norte del Petit Encantat. Está considerada una de las aperturas más audaces de su época en el Pirineo catalán.

Aproximación y descenso
Desde el refugio Ernest Mallafré se alcanza el pie de vía en unos 30 minutos atravesando el bosque. La vía empieza al pie del diedro de III, a la izquierda de la entrada a la canal central.
Desde la cima se baja a la Enforcadura en tres rápeles. Desde allí hay dos opciones: remontar al Gran Encantat y bajar por su vía normal, o descender directamente por la canal central, con destrepes y varios rápeles.

Crónica de la actividad
¡Por fin alpinismo de plaisir! Elisa ha llamado a Josep para pedirle una ascensión como actividad guiada de Cordada, que no tenga mucha aproximación ni descenso, porque quiere cuidar sus rodillas. Incluso cogeremos taxi al refugio. Está todavía algo convaleciente de sus últimos esfuerzos y no quiere volver a lesionarse. Viene también Víctor Rodríguez, al que no conozco, y a última hora me apunto yo, pues quiero hacer mi última escalada antes de empezar a trabajar después de vacaciones.

Josep propone la Cerdà-Pokorski al Petit Encantat, en Aigüestortes, una vía hiperclásica abierta hace muchos años por la famosa cordada, y que se desarrolla en un entorno de ensueño. Él hace varios años la intentó en invernal con Mario y Míchel, pero se tuvieron que retirar por las malas condiciones de la nieve y tras varios incidentes algo desagradables, incluidos los del diente volador y el crampón agujereamanos. Ahora es diferente, en verano, con una meteorología benigna y sin pinchos peligrosos. ¡Y encima vamos en taxi al refugio Ernest Mallafré! ¡Gracias, Elisa!

La vía tiene unos 800 m de desnivel, con predominio del III, y cinco largos a su mitad entre el IV y el V, con un par de pasos de V+. No hace falta decir que hay muy poco equipamiento, y solo en algún largo difícil encontraremos algún pitón. Aun así, escalaremos con botas, ¡que somos alpinistas!

Después de una rápida aproximación al refugio ya divisamos nuestro objetivo, que se alza casi 1000 m por encima.

El Petit Encantat visto desde las inmediaciones del refugio Ernest Mallafré

A las 4:30 suena el despertador. Somos los únicos que se levantan a esta hora. A las 5:15 salimos disparados. Montaremos 2 cordadas. Una formada por Josep y Víctor, y una segunda formada por mí y por Elisa, cada una con una cuerda simple de 40 m y con el material necesario para escalar con autonomía. La luz de nuestros frontales ilumina el bosque. No hace nada de frío. Promete ser un excelente día de escalada alpina. Pronto llegamos a pie de vía, que se encuentra a pie de un diedro de III que se eleva con tendencia a la derecha, unos metros a la izquierda de la entrada a la canal central.

Primeros metros de la vía Cerdà-Pokorski al Petit Encantat, todavía con los frontales

Diedro de entrada (III) de la vía Cerdà-Pokorski al Petit Encantat

Después de escalar unos 8 metros por el diedro, seguimos por un espolón de roca, hierba y árboles, poco inclinado, entre el II y el III grado, pero de difícil protección. Sumamos metros rápidamente y pronto amanece. Entramos en una canal estrecha donde la roca es delicada. Me cuesta seguir el ritmo de Josep y Víctor.

Canal estrecha de roca delicada en la parte baja de la vía Cerdà-Pokorski

Ahora hay que cambiar de canal y situarnos más a la izquierda de la pared, para encarar las dificultades principales de la vía, que constan de 5 largos de escalada.

Cambio de canal hacia la izquierda en la cara norte del Petit Encantat

Progresando por la parte media de la vía Cerdà-Pokorski al Petit Encantat

Escalada al ensamble por terreno de II y III en el Petit Encantat

Elisa y yo vamos progresando, bien al ensamble, bien en minilargos donde aseguro al cuerpo. Al cabo de un rato el terreno se empina. Debe ser el primer largo de los cinco que vienen.

Primer largo difícil de la vía Cerdà-Pokorski al Petit Encantat, de roca mala

Reunión montada con friends en la vía Cerdà-Pokorski, en Els Encantats

La roca en este primer largo es mala y de difícil autoprotección. Veo a Josep que ha montado R con 2 friends. Me aseguro a la misma que ellos.

Al siguiente largo le dan IV+. Observo a Josep progresar con cuidado. Le doy ánimos: «¡Venga, que solo es IV!». Me contesta: «¡Ya veremos qué le das cuando pases por aquí!». Cuando me toca a mí, uppssss, un paso fino me pone sobre aviso. Alerta, voy escalando con las botas, hasta que el terreno se pone algo más fácil aunque igual de vertical. Pues igual es V... jejeje...

Largo de IV+ de la vía Cerdà-Pokorski al Petit Encantat, escalado con botas

Tramo vertical del largo de IV+ en la cara norte del Petit Encantat

El siguiente largo es una travesía de III/IV muy expuesta a izquierda, donde solo podemos poner un friend en 35 m. Tanto Elisa como yo flipamos de la exposición.

Travesía expuesta hacia la izquierda (III/IV) de la vía Cerdà-Pokorski al Petit Encantat

En plena travesía de la cara norte del Petit Encantat

Final de la travesía expuesta de la vía Cerdà-Pokorski

El último largo sale recto hacia arriba, con un pasito de esos «jejeje, qué gracia me hace», luego tendencia a la izquierda para afrontar un diedro extraplomado, que pasamos los 4 con técnicas de artificial. Se supone que es V+... juaaaaaas...

Último largo difícil de la vía Cerdà-Pokorski al Petit Encantat: diedro extraplomado de V+

Superando el diedro extraplomado del Petit Encantat con técnicas de artificial

Ya solo nos quedan 150 m de II y III hasta la cima. Llegamos a una antecima, ¡y por fin la cruz del Petit Encantat! Son las 12:00 h.

Últimos metros de II y III hacia la cima del Petit Encantat

En la cruz de la cima del Petit Encantat (2.734 m)

Foto de cima en el Petit Encantat tras escalar la vía Cerdà-Pokorski

Abrazos, fotos... y para abajo.

Inicio del descenso en rápel desde el Petit Encantat hacia la Enforcadura

Después de 3 rápeles hasta la enforcadura, para «ahorrar tiempo», decidimos seguir bajando por la canal central, en vez de remontar al Gran Encantat y bajar por la normal. Aunque de todas formas parece que vamos bien de tiempo, y que podremos llegar antes de las 19:00 al refugio para coger el último taxi. Al principio únicamente tenemos que destrepar desencordados. Más tarde nos encordamos con algún descuelgue adicional.

Descenso por la canal central de Els Encantats

Al final, surge la nieve, en cantidad abundante, lo que nos obliga a montar una serie de rápeles de reuniones ya montadas y de otras donde tenemos que abandonar algo de material. Vaya, lo típico, el festival inesperado. Pero con la tranquilidad y la maestría del Josep vamos perdiendo metros.

Rápel en la canal central de Els Encantats, con nieve

Después de otro destrepe y un par de rápeles, el último problema del día. Mi cuerda se ha enganchado al recuperarla en el último rápel, pero conseguimos que no se quede como ofrenda.

Últimos rápeles del descenso por la canal central de Els Encantats

Final del descenso de Els Encantats, de vuelta hacia el refugio Ernest Mallafré

Mientras, Víctor y Elisa corren al refugio a pedir el taxi. Ya a las 19:30 estamos en Espot, cansados, contentos ¡y con otro viote en la butxaca!

¡Gracias, amig@s!

Un abrazo a tod@s,
Jose