Zona: Riglos (Mallos de Riglos)
Longitud: 200 m (8 largos)
Dificultad: 6b (V+ obligado)
Exposición: S1+
Orientación: Oeste hasta el collado; sureste en el Puro
Primera ascensión: Alberto Rabadá, Manuel Bescós y Ángel López «Cintero», 15.07.1953 (vía normal)
Tipo de roca: Conglomerado
Equipamiento: Equipada con bolts, puentes de roca y algún pitón; reuniones rapelables
Material recomendado: 12 cintas exprés, friends medianos y semáforo de aliens
Aproximación: 20 minutos desde el aparcamiento
Descenso: Cinco rápeles por la vía (35, 35 y 45 m hasta la R3, y dos más hasta el suelo)
Fecha actividad: 18.08.2013
Cordada: Juan Lazo y Jose Bermudo
El entorno
El Puro es la aguja más reconocible de los Mallos de Riglos (Huesca): un monolito esbelto adosado al Mallo Pisón, del que lo separa un collado colgado a media pared. La roca es el conglomerado típico de Riglos, de bolos grandes, y la escalada es casi siempre muy vertical.
La vía
Ocho largos en dos partes muy distintas. La primera sube por la vertiente oeste, a la sombra a primera hora, hasta el collado del Puro; la segunda recorre la cara sureste de la aguja, ya a pleno sol. La entrada directa arranca unos 30 m más allá de la normal, por un gran diedro: dos largos mantenidos en V+, de oposición, el primero cada vez más desplomado y el segundo, de 40 m, más técnico. Aquí se une a la vía normal. Siguen una travesía ascendente a la derecha (III, 25 m), un diedro extraplomado de 6a+ y un largo de diedro y chimenea (IV+, 50 m) hasta el collado. En el Puro quedan tres largos cortos, unos 70 m en total, sobre muy buena roca: V con un paso de V+, una salida de 6a seguida de un muro vertical y una panza de 6b antes de la cima.
Ojo: el primer seguro de la entrada directa está a casi 5 m. La graduación es de otra época y los pasos de 6a y 6b aprietan más de lo que dice el número, aunque se pueden superar en artificial; en el diedro del cuarto largo hace falta un friend mediano para el A1. El largo de chimenea al collado está solo semiequipado. Para el rápel de 45 m hacen falta dos cuerdas de 60 m.
Primera ascensión
La cima del Puro se alcanzó por primera vez el 15 de julio de 1953. Lo consiguieron Alberto Rabadá, Manuel Bescós y Ángel López «Cintero», que tenían 19, 22 y 16 años, tras dos noches de vivac en la pared. Antes, la aguja se había cobrado dos vidas: la de Mariano Cored en 1947 y la de Víctor Carilla en 1950.
Aproximación y descenso
Desde el aparcamiento o el refugio de Riglos se llega al pie de vía en unos 20 minutos, prácticamente en llano. Para la entrada directa hay que seguir unos 30 m más por el camino hasta el gran diedro de acceso.
Se baja en rápel: dos de 35 m hasta la chimenea de acceso al collado y uno de 45 m hasta la R3. Desde ella, un cable lleva a otra instalación, y dos rápeles más dejan en el suelo.
El Puro es la aguja más reconocible de los Mallos de Riglos (Huesca): un monolito esbelto adosado al Mallo Pisón, del que lo separa un collado colgado a media pared. La roca es el conglomerado típico de Riglos, de bolos grandes, y la escalada es casi siempre muy vertical.
La vía
Ocho largos en dos partes muy distintas. La primera sube por la vertiente oeste, a la sombra a primera hora, hasta el collado del Puro; la segunda recorre la cara sureste de la aguja, ya a pleno sol. La entrada directa arranca unos 30 m más allá de la normal, por un gran diedro: dos largos mantenidos en V+, de oposición, el primero cada vez más desplomado y el segundo, de 40 m, más técnico. Aquí se une a la vía normal. Siguen una travesía ascendente a la derecha (III, 25 m), un diedro extraplomado de 6a+ y un largo de diedro y chimenea (IV+, 50 m) hasta el collado. En el Puro quedan tres largos cortos, unos 70 m en total, sobre muy buena roca: V con un paso de V+, una salida de 6a seguida de un muro vertical y una panza de 6b antes de la cima.
Ojo: el primer seguro de la entrada directa está a casi 5 m. La graduación es de otra época y los pasos de 6a y 6b aprietan más de lo que dice el número, aunque se pueden superar en artificial; en el diedro del cuarto largo hace falta un friend mediano para el A1. El largo de chimenea al collado está solo semiequipado. Para el rápel de 45 m hacen falta dos cuerdas de 60 m.
Primera ascensión
La cima del Puro se alcanzó por primera vez el 15 de julio de 1953. Lo consiguieron Alberto Rabadá, Manuel Bescós y Ángel López «Cintero», que tenían 19, 22 y 16 años, tras dos noches de vivac en la pared. Antes, la aguja se había cobrado dos vidas: la de Mariano Cored en 1947 y la de Víctor Carilla en 1950.
Aproximación y descenso
Desde el aparcamiento o el refugio de Riglos se llega al pie de vía en unos 20 minutos, prácticamente en llano. Para la entrada directa hay que seguir unos 30 m más por el camino hasta el gran diedro de acceso.
Se baja en rápel: dos de 35 m hasta la chimenea de acceso al collado y uno de 45 m hasta la R3. Desde ella, un cable lleva a otra instalación, y dos rápeles más dejan en el suelo.
Crónica de la actividad
Segundo día en Riglos y segunda clásica que nos proponemos escalar Juan Lazo y yo. En el refugio nos han sugerido la Normal al Puro, que si se realiza por la entrada directa resulta una vía de lo más recomendable.
El Puro es una emblemática aguja adosada al Mallo Pisón de Riglos y destaca de forma natural en este paisaje maravilloso que son los Mallos. Fue ascendida por primera vez en el año 1953 por Manuel Bescós, Alberto Rabadá y Ángel López «Cintero», quienes lograron la cima del Puro en el séptimo intento absoluto. Antes, dos intentos acabaron de forma trágica. El tipo de roca es muy característico, compuesta de grandes bloques de conglomerado, más grandes que los típicos de Montserrat, y la escalada resulta casi siempre muy vertical.
Esta vía se desarrolla en su primera parte por la cara Oeste, en la que tendremos sombra a primera hora, y luego una vez en el collado del Puro, ascenderemos por la vertiente Este, ya a pleno sol.
Así que nos levantamos a las 7:15 para desayunar en el refugio y a las 8:30 ya estamos a pie de vía. Han sido solo 20 minutos de aproximación en llano, insuficientes para calentar. Como queremos empezar por la entrada directa, tenemos que avanzar unos 30 m más por el camino para encontrar el gran diedro de acceso.
Solo verlo, si ayer nos peleábamos por abrir los largos, hoy nos pasa un poco al revés. El primer largo es un diedro que poco a poco se va desplomando hasta alcanzar una repisa. Las dudas asoman. Vaya con la Normal al Puro… jejeje… Bueno, pienso, se supone que no pasa de V+ este largo, aunque en el refugio nos han dicho que en esta vía el grado no está muy claro, y hay pasos que parecen de 6b…
No me lo pienso. Me gusta empezar el primero, así me quito rápido los nervios. El primer bolt está a casi 5 metros. Mejor no caerse. Poco a poco voy encontrando buenas presas para manos, y sobre todo para pies, que es donde está la clave para los 2 primeros largos. Las chapas están bien repartidas, y con buena técnica de oposición se van resolviendo los pasos. El largo es totalmente mantenido en el V+ y no hay respiro. La guinda está al final, donde el extraplomo se acentúa, pero con varios pasos de fuerza se resuelve. Una vez en la reunión, miro hacia abajo y mis ojos van directamente al suelo a varios metros de la pared. Y me habían dicho que era una buena vía para iniciarse en Riglos… jejeje
Segundo día en Riglos y segunda clásica que nos proponemos escalar Juan Lazo y yo. En el refugio nos han sugerido la Normal al Puro, que si se realiza por la entrada directa resulta una vía de lo más recomendable.
El Puro es una emblemática aguja adosada al Mallo Pisón de Riglos y destaca de forma natural en este paisaje maravilloso que son los Mallos. Fue ascendida por primera vez en el año 1953 por Manuel Bescós, Alberto Rabadá y Ángel López «Cintero», quienes lograron la cima del Puro en el séptimo intento absoluto. Antes, dos intentos acabaron de forma trágica. El tipo de roca es muy característico, compuesta de grandes bloques de conglomerado, más grandes que los típicos de Montserrat, y la escalada resulta casi siempre muy vertical.
Esta vía se desarrolla en su primera parte por la cara Oeste, en la que tendremos sombra a primera hora, y luego una vez en el collado del Puro, ascenderemos por la vertiente Este, ya a pleno sol.
Así que nos levantamos a las 7:15 para desayunar en el refugio y a las 8:30 ya estamos a pie de vía. Han sido solo 20 minutos de aproximación en llano, insuficientes para calentar. Como queremos empezar por la entrada directa, tenemos que avanzar unos 30 m más por el camino para encontrar el gran diedro de acceso.
Solo verlo, si ayer nos peleábamos por abrir los largos, hoy nos pasa un poco al revés. El primer largo es un diedro que poco a poco se va desplomando hasta alcanzar una repisa. Las dudas asoman. Vaya con la Normal al Puro… jejeje… Bueno, pienso, se supone que no pasa de V+ este largo, aunque en el refugio nos han dicho que en esta vía el grado no está muy claro, y hay pasos que parecen de 6b…
No me lo pienso. Me gusta empezar el primero, así me quito rápido los nervios. El primer bolt está a casi 5 metros. Mejor no caerse. Poco a poco voy encontrando buenas presas para manos, y sobre todo para pies, que es donde está la clave para los 2 primeros largos. Las chapas están bien repartidas, y con buena técnica de oposición se van resolviendo los pasos. El largo es totalmente mantenido en el V+ y no hay respiro. La guinda está al final, donde el extraplomo se acentúa, pero con varios pasos de fuerza se resuelve. Una vez en la reunión, miro hacia abajo y mis ojos van directamente al suelo a varios metros de la pared. Y me habían dicho que era una buena vía para iniciarse en Riglos… jejeje
El segundo largo, que abre Juan, es parecido al primero, quizás menos atlético pero más técnico. Aun así, no tiene desperdicio, y también es mantenido de arriba a abajo, aunque bien protegido. Los pasos se suceden también en oposición, y en algún punto requiere mirárselo bien porque las presas son más justas. El largo sigue también la fisura-diedro que se eleva 80 metros por encima del suelo, y éste ya coincide con la vía normal, que no abandonaremos hasta la cima. Al cabo de 40 m monta R.
Ahora viene el largo 3, una travesía ascendente a derecha de unos 25 m de III que te deja en la tercera reunión, antes del diedro-chimenea que da acceso al collado del Puro en dos largos. Estos 2 largos transcurren entre la parte inferior del Puro y el Mallo Pisón. En este momento asoma por detrás una cordada de catalanes que quieren subir por la Directa Norte y con los que entablamos rápidamente conversación.
El largo 4 lo abre Juan y básicamente hay que vencer un diedro extraplomado de 6a+. En el mismo hay 2 parabolts y un pitón, pero si se quiere pasar en artificial hay que meter un friend mediano para el pertinente A1.
El largo 5 lo abro yo. Empieza en diedro y acaba en chimenea, semiequipada, en IV+, durante unos 50 m justos hasta el collado. Hay una reunión opcional (de hecho es una instalación de rápel de la bajada) a los 35 m.
¡Y llegamos al Puro propiamente dicho! Nos esperan 3 largos muy cortos que suman en total unos 70 m, pero muy bonitos y con muy buena roca. Mientras oímos a los otros compañeros que suben por la Norte, Juan se prepara para abordar el primero de los tres largos de la cara SE. Éste comienza en chimenea para subirse a un bloque empotrado, desde el cual se escala en placa, asegurado con 2 bolts, dos puentes de roca y un pitón. El largo es de V con un paso picante de V+, de unos 25 m.
El segundo largo me toca. Le dan 6a en la salida. Debe ser un 6a de otra época, porque es que no puedo ni levantarme de la reunión. O sea que saco el pedal y para arriba. Luego me encuentro con un murito vertical, de V se supone, pero tengo que apretar hasta la R. Han sido unos 15 m.
El tercer largo, que abre Juan, tiene otra panza de 6b para empezar. Ya ni siquiera lo intenta en libre y saca el pedal a la primera. Tras unos metros sale en libre, pero sigue vertical en IV+ y laza un merlet. Luego ya fácil llega hasta la cima. Luego vengo yo y hago unos pasos en libre hasta que saco también el pedal. ¡El paso de 6b me parecía más fácil que el 6a de antes!
¡Y hacemos cima al Puro del Mallo Pisón! Nos encontramos con la cordada de la Norte. Nos felicitamos. Fotos. Qué fin de semana.
Ahora toca bajar. Hacemos 2 rápeles de 35 m cada uno hasta la chimenea de acceso al collado, y desde allá un rápel de 45 m hasta la R3. Desde ésta un cable nos conduce a una instalación, desde donde en dos rápeles ya estamos en el suelo.
Qué gran lugar de escalada es Riglos. ¡Volveremos!
Un abrazo a tod@s,
Jose
Jose






